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Israel reanuda la construcción de asentamientos y desaira a Obama
El Gobierno de Benjamín Netanyahu anunció ayer un nuevo proyecto de construcción de viviendas para israelíes en el barrio de Guiló, en la parte palestina de Jerusalén. Estados Unidos y Europa expresaron un fuerte rechazo.
Según determinó la Comisión de Planificación del Distrito de Jerusalén, dependiente del Ministerio del Interior, las viviendas serán levantadas en las laderas sur del barrio de Guiló, frente a la ciudad palestina de Beit Yala, y más allá de la llamada «línea verde», la frontera reconocida internacionalmente de Cisjordania desde 1967.
La aprobación del plan de construcción se produce en momentos en que el Consejo de Seguridad ha comenzado a debatir la petición de Palestina para ser admitida en la ONU como Estado miembro de pleno derecho con las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén Oriental como capital.
«Es un buen regalo de Año Nuevo», dijo Yair Gabai, miembro de la Comisión, a la edición electrónica del diario Yediot Aharonot, aludiendo al año nuevo judío que comienza este anochecer, el 5772.
«Jerusalén se expande hacia el sur para crear vivienda accesible. Hay que dejarle claro a todo el mundo que Jerusalén no está en venta», agregó.
Más de 250.000 israelíes viven en barrios judíos levantados en zonas ocupadas de Jerusalén que fueron anexadas por Israel al territorio municipal de la ciudad.
Para la comunidad internacional y para la Autoridad Palestina (AP), estos barrios son «asentamientos» o colonias como los que hay dispersos por toda Cisjordania.
La construcción de las 1.100 viviendas en Guiló se suma a otros proyectos similares, siendo el más recordado el de más de un millar de viviendas en Ramat Shlomó, en la parte norte, durante una visita en 2010 del vicepresidente estadounidense, Joe Biden. El episodio fue tomado entonces como un desaire por Estados Unidos, en momentos en que se esforzaba por relanzar las negociaciones israelo-palestinas, y provocó una breve pero fuerte crisis en la relación bilateral.
Veto
Como en aquella ocasión, la aprobación del plan por la Comisión de Distrito de Jerusalén puede ocasionarle problemas al primer ministro Benjamín Netanyahu, en momentos en los que EE.UU. le ha prometido vetar la admisión de Palestina como nuevo Estado de la ONU.
«Es la última instancia para la aprobación del proyecto, el primer ministro siempre puede intervenir (para frenarlo) pero si hubiera querido hacerlo, me imagino que ya lo habría hecho», dijo Roi Lajmanovich, portavoz del Ministerio del Interior.
El negociador jefe de la AP, Saeb Erekat, reaccionó afirmando que el proyecto es la «respuesta de Israel» a la última propuesta del Cuarteto para Medio Oriente (EE.UU., Rusia, la Unión Europea y la ONU) para reanudar las negociaciones de paz.
En un comunicado, Erekat «condenó» la decisión y la calificó de «bofetada a todos los esfuerzos internacionales para proteger las diluidas perspectivas de paz en la región».
El sábado, horas después de que la AP hubo presentado su reclamo al Consejo de Seguridad, el Cuarteto lanzó una propuesta a israelíes y palestinos para reanudar las negociaciones en el plazo de un mes, en un proceso que habría de finalizar en un año con la creación de un Estado palestino en 2012.
La propuesta del Cuarteto se inspira en una idea del presidente francés, Nicolas Sarkozy, antes de comenzar la Asamblea General de la ONU, con la que trataba de encontrar una salida a la encrucijada diplomática creada por la petición palestina, a la que se oponen EE.UU., Israel y algunos Gobiernos de la UE.
«Israel ha respondido al Cuarteto y a la iniciativa francesa con 1.100 noes. Netanyahu dejó en ridículo a todos aquellos en la comunidad internacional que insisten en que hay un socio para la paz en Israel», agregó el negociador palestino.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó la iniciativa de «contraproducente».
«Creemos que el anuncio de esta mañana del Gobierno israelí (...) es contraproducente para nuestros esfuerzos por reanudar negociaciones directas entre las partes», dijo en una conferencia de prensa.
La canciller de Barack Obama agregó: «Como ustedes saben, hemos urgido durante mucho tiempo a ambos lados a evitar cualquier acción que pudiera socavar la confianza, incluyendo, y quizás muy particularmente, cualquier acción que pudiera ser vista como provocativa por el otro lado».
Antes, el Departamento de Estado norteamericano había expresado su «profunda decepción» a través de un pronunciamiento de la portavoz Victoria Nuland.
Las condenas también se produjeron en Europa. La jefa de la diplomacia del bloque, Catherine Ashton, señaló: «Hemos pedido a las partes que eviten medidas provocativas y, por tanto, lamento enormemente que se haya decidido continuar con los asentamientos». El plan «debería ser revocado», añadió.
Mientras, la Cancillería francesa emitió un comunicado en el que indica que «la colonización, tanto en Cisjordania como en Jerusalén Este, es ilegal desde el punto de vista del Derecho Internacional, mina la confianza entre las partes y constituye una seria amenaza para la solución de dos Estados». En términos similares se refirió al tema el Reino Unido.
También España se expresó en términos similares. Un comunicado del Ministerio español de Asuntos Exteriores dijo que la decisión hebrea es «nuevo obstáculo» para alcanzar una paz «global, justa y duradera», y recordó que Jerusalén Oriental forma parte íntegra de los territorios palestinos ocupados y que los asentamientos construidos en estos territorios son ilegales según el Derecho Internacional.
Agencias EFE, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero


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