5 de noviembre 2009 - 00:00

Italia: condenan a 23 agentes de la CIA por un secuestro

Roma - Un tribunal de Milán condenó ayer a penas de entre cinco y ocho años de prisión a veintitrés de los veintiséis agentes de la CIA estadounidense imputados por el secuestro del imán Abu Omar en 2003, cuando salía de su residencia en esa ciudad del norte de Italia.

En la sentencia del primer caso de los llamados «vuelos de la CIA» que se juzga en Europa, el magistrado Óscar Magi también declara no ha lugar el procedimiento contra el ex director de los servicios secretos de Italia (SISMI) Niccolò Pollari ni contra su antiguo número dos, Marco Mancini, en virtud del secreto de Estado del país.

La pena máxima de prisión dictada por la corte milanesa, de ocho años, fue para un alto mando de la CIA en Milán, Robert Seldon Lady, para quien el fiscal había pedido doce años de reclusión, mientras que sobre los otros veintidós condenados recayeron cinco años de cárcel.

De los veintiséis agentes de la CIA imputados, declarados en rebeldía al no presentarse al proceso y acusados de un delito de participación en un secuestro de persona agravado, tres de ellos -Jeff Castelli, Betnie Medero y Ralph Russomando- fueron absueltos por gozar de inmunidad diplomática.

El pasado 30 de septiembre, el fiscal italiano Armando Spataro había solicitado penas de entre 10 y 13 años de cárcel para los imputados por un proceso que comenzó el 8 de junio de 2007 y que tuvo que ser interrumpido en numerosas ocasiones por la posible vulneración del secreto de Estado de Italia.

Abu Omar, sospechoso de terrorismo, fue secuestrado a la salida de su casa y trasladado en secreto desde la base aérea de Aviano, en el noreste de Italia, a través de la base de Ramstein, en Alemania, hasta Egipto, donde dice que fue torturado, y permaneció detenido hasta 2007 sin que se presentaran cargos en su contra.

«Me colgaron como a una oveja sacrificada y me dieron descargas eléctricas», denunció Abu Omar a la organización Human Rights Watch.

Éste es el primer caso en Europa que juzga las llamadas «entregas extraordinarias» llevadas a cabo durante el Gobierno del ex presidente George W. Bush, según las cuales sospechosos de terrorismo eran capturados en un país y llevados a otro donde las técnicas de interrogatorio eran más duras.

Washington, que nunca reconoció vuelos de entregas extraordinarias desde Italia, sigue debatiendo sobre los interrogatorios realizados a los sospechosos de terrorismo bajo custodia estadounidense y si los oficiales responsables deberían ser procesados.

En marzo pasado, el Tribunal Constitucional italiano consideró que había sido violado el secreto de Estado por los jueces que investigaron el caso del imán, secuestrado cuando salía de su casa y trasladado posteriormente a Egipto, donde fue encarcelado y supuestamente sufrió torturas.

Esta violación del secreto de Estado es la que esgrimieron algunos imputados, entre ellos Pollari, para solicitar que se suspendiera la causa, pero el juez Magi rechazó esta petición y decidió que siguiera adelante el proceso hasta este miércoles.

Precisamente Pollari fue absuelto ayer en virtud de ese secreto de Estado en el que se basó la investigación del caso y al que se pudo acoger además Mancini, para los que el fiscal había solicitado penas de 13 y 10 años de prisión, respectivamente, pero que finalmente no fueron condenados.

Tras conocerse el fallo, uno de los abogados de Pollari, Nicola Madia, expresó su satisfacción por la sentencia de un proceso en el que, según él, su cliente no pudo defenderse como habría querido por mediar el secreto de Estado.

Complicidad

Los ex funcionarios del SISMI Luciano Seno y Pio Pompa no corrieron la misma suerte y fueron condenados a sendas penas de tres años de cárcel por un delito de complicidad en el secuestro.

«Fue muy importante llevar a término este proceso, que demostró que la verdad de los hechos es la reconstruida por la Policía y por la Fiscalía durante la investigación», dijo Spataro tras conocer la decisión del tribunal, en declaraciones que recogen los medios de comunicación italianos.

Según la teoría mantenida por el fiscal de Milán en las audiencias previas, los servicios secretos italianos, dirigidos entonces por Pollari, no sólo ofrecieron cobertura a la CIA en el secuestro de Abu Omar, sino que participaron en él.

En su fallo de ayer, el juez Magi obliga además a todos los condenados a pagar, como medida provisional, un millón de euros a Omar y 500.000 euros a su mujer, Nabila Ghali, y establece que ese resarcimiento económico será liquidado en sede civil.

Agencias EFE, Reuters, AFP y ANSA

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