4 de mayo 2010 - 00:00

Italia: recomiendan aceptar el canje, pero hacer juicio a bancos

Boudou en Roma. Busca convencer a bonistas y ayer dio una conferencia de prensa en el hotel Parco dei Principi.
Boudou en Roma. Busca convencer a bonistas y ayer dio una conferencia de prensa en el hotel Parco dei Principi.
Los bonistas italianos podrían aceptar la oferta de canje argentina, pero al mismo tiempo seguir litigando. Claro que en este caso las demandas ya no serían contra el Estado argentino, sino contra los propios bancos italianos. Ésta es una de las posibilidades que sugirió en Milán Macro Sandri, un representante de bonistas que en 2005 se manifestó en contra de la transacción y que ahora está más abierto a aceptar la propuesta de la Argentina.

Amado Boudou y Hernán Lorenzino pasaron toda la jornada de ayer en Roma, buscando seducir a los pequeños inversores italianos de que acepten la propuesta. Pero seguramente volverán en una fecha más cercana al cierre de la transacción, que para el segmento minorista será recién el 7 de junio, es decir en poco más de un mes.

Hasta ahora no hubo pronunciamientos contundentes por parte de los representantes italianos. La semana pasada, uno de ellos, Tulio Zembo, ya había manifestado que en esta ocasión sería conveniente aceptar las condiciones del canje. Sandri explicó ahora que «la propuesta tiene elementos que no satisfacen del todo» a los italianos, pero sugirió que era más conveniente aprobarla que esperar otra oportunidad. Y destacó el interés que existe por los cupones atados al crecimiento, que en 2005 eran valuados a un precio cercano a 0 y ahora cotizan a más de u$s 8,50.

Boudou enfatizó ayer al presentarse en una conferencia de prensa en un hotel de Roma que «ésta es la última oportunidad que tendrán los inversores para aceptar el canje», y señaló, además, que «esta parte de la oferta recepta muchas de las solicitudes de los minoristas».

De hecho, la oferta argentina incluye un pago en efectivo por los intereses vencidos, pero sólo para el segmento minorista. Los grandes fondos, en cambio, recibirán un bono Global 2017. En términos económicos, esto significa que la oferta vale unos u$s 56 para los minoristas y u$s 50 para los mayoristas.

En realidad, ya hace tiempo que los inversores iniciaron causas contra bancos italianos por haber recomendado la compra de bonos argentinos a partir de 1999 y 2000, cuando ya estaba claro que se trataba de una operación de alto riesgo. En ese momento, las altas tasas de interés seducían a jubilados y otros pequeños ahorristas, que buscaban un mayor rendimiento para su dinero. Las causas judiciales, algunas de las cuales fueron ganadas al menos en primera instancia, plantearon que las entidades no informaron debidamente de los riesgos de estos activos a sus clientes.

Boudou también se reunió por la tarde con Nicola Stock, el titular de la Task Force Argentina (TFA). Sin embargo, este representante de bonistas, uno de los más activos en 2005 para oponerse a la propuesta que presentó entonces el Gobierno, sigue manteniendo el misterio y no se pronuncia en forma oficial en relación con la oferta.

Stock presentó hace poco tiempo una demanda colectiva de inversores italianos ante el CIADI, el tribunal de controversias internacionales del Banco Mundial, para forzar a la Argentina a honrar su deuda. Sin embargo, ahora tendría una postura menos combativa. Según pudo establecer este diario, el italiano tuvo varias reuniones durante los viajes que Lorenzino realizó a Italia y allí se negociaron algunas condiciones de la nueva oferta para evitar el rechazo masivo de los italianos.

El representante de bonistas planteó hace pocos días su malestar porque la propuesta incluye para los inversores minoristas pocos bonos a la Par, es decir sin quita de capital nominal. Según su postura, no alcanzan ni para canjear la mitad del monto total de bonos en default en mano de los inversores de su país, ya que el monto sumaría unos u$s 4.200 millones. Si esto es así, cada ahorrista debería conformarse con recibir un bono Discount, que tiene un descuento del 66% en relación con el valor nominal de la deuda defaulteada, por al menos un porcentaje de lo que presente en el canje.

Para Economía resulta fundamental la decisión de los inversores italianos. De ellos depende, en definitiva, que el grado de aceptación de la oferta supere el 75%. Sólo con los grandes fondos ya estaría asegurado un piso superior al 60%. Ellos tienen tiempo de entrar en la transacción hasta el 12 de mayo. Luego llegará el turno de los más chicos y Boudou apuesta a convencerlos para asegurarse el mayor éxito posible en esta operación.