2 de febrero 2011 - 00:00

Jafar Panahi y la “primavera árabe”

Berlín - La organización de la Berlinale ligó ayer la decisión de mantener en el jurado de su próxima edición al cineasta iraní encarcelado Jafar Panahi a la reciente oleada de protestas pro democráticas en el mundo árabe.

El director del Festival, Dieter Kosslick, aseguró en la presentación oficial que los «gestos» a favor de la libertad de expresión son siempre positivos y recalcó que «es mejor hacer que no hacer». «¿Qué efectividad tiene esta decisión? No lo sé. Pero ¿quién sabía hace unos días lo que se iba a desencadenar en Túnez y Egipto?», se preguntó Kosslick.

Por eso, afirmó que Panahi, condenado a seis años de cárcel y veinte de inhabilitación profesional por un delito de conspiración, mantendrá su puesto en el jurado internacional del festival, que presidirá Isabella Rossellini, aunque se sabe positivamente que no acudirá.

«Ha habido protestas en todo el mundo contra este veredicto, que viola la libertad de pensamiento y expresión. La Berlinale mantendrá un puesto vacío en su jurado para Jafar Panahi, para mostrar su apoyo a la causa de la libertad del director», señaló el director.

Kosslick apuntó asimismo que durante la muestra se proyectarán varias películas del director encarcelado por el régimen iraní, entre ellas «Offside», que obtuvo el Oso de Plata a la mejor dirección en 2006. Además, la Berlinale dedicará varios debates a la situación de los cineastas en Irán, con asistencia, entre otros, del director Asghar Farhadi, quien concursa en la sección oficial con «Jodaeiye Nader Simin».