27 de noviembre 2013 - 00:00

Jaime se negó a declarar ante juez

 El exsecretario de Transporte Ricardo Jaime se negó ayer a prestar declaración indagatoria y en cambio volvió a recusar al juez federal Sebastián Casanello, quien lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.

Acompañado por su abogado Andrés Marutian, Jaime volvió a pedir que el magistrado sea apartado por presunta falta de imparcialidad en la causa en la que también están imputadas las hijas y la exesposa del exfuncionario, entre otros.

Jaime fue indagado por primera vez luego que el fiscal Carlos Rívolo pidió media docena de veces que sea citado, incluso desde cuando el juzgado era subrogado por Norberto Oyarbide.

En la audiencia conoció la imputación que pesa en su contra por presunto enriquecimiento ilegal durante su paso por la administración pública como secretario de Transporte, aunque tras ello se negó a declarar y recusó al juez Casanello, un planteo que quedó pendiente para resolverse en la Sala I de la Cámara Federal porteña.

En caso de que la recusación sea rechazada, el juez Casanello está en condiciones de resolver si lo procesa a Jaime en esta causa, una de las que pesan sobre el exfuncionario por irregularidades durante los seis años en el ejercicio de su función en el Gobierno nacional.

A Jaime se lo acusa de no poder justificar una suma aproximada de 12 millones de pesos que habría obtenido de manera ilegal entre 2003 y 2009, así como propiedades, un supuesto yate y un avión, e incluso un peritaje ordenado por el Juzgado arrojó que es incompatible el patrimonio del exfuncionario con sus ingresos.

Por el yate, el juez indagó semanas atrás a los abogados Carlos Lluch (también letrado en la concesionaria TBA) y Raúl Viola, de quienes se sospecha adquirieron la embarcación en nombre de Jaime y por valor de un millón de dólares.

El exfuncionario también cuenta con una condena a seis meses de prisión dictada por la Justicia cordobesa, que lo halló culpable de intentar ocultar evidencias durante un allanamiento realizado en la casa de su hija en Villa Carlos Paz, en junio de 2010, en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito.

Además, está elevado a juicio en dos causas por presuntas dádivas supuestamente recibidas de empresarios del sector.