29 de agosto 2013 - 00:00

Jaime: en una semana, sentencia

Ricardo Jaime
Ricardo Jaime
El fiscal Maximiliano Hairabedian pidió ayer una pena de un año de prisión en suspenso para el exsecretario de Transporte Ricardo Jaime en el juicio que afronta en Córdoba por el presunto delito de ocultación de pruebas, cuya sentencia se conocerá el próximo martes.

En la segunda jornada de juicio a cargo del Tribunal Oral Federal 2 de Córdoba, Hairabedian sostuvo que los hechos imputados a Jaime están "acreditados con certeza, más allá de toda duda razonable" y señaló que hubo "discordancias" en los testimonios acerca de "aspectos secundarios del hecho, no sobre el principal".

Según la acusación, el 7 junio de 2010, durante un allanamiento realizado en la casa de una hija en Villa Carlos Paz, Jaime intentó esconder en su bolsillo tarjetas personales que lo señalaban como directivo de la empresa Cerro Motos.

La maniobra, siempre de acuerdo con la fiscalía, fue advertida por el policía a cargo del operativo, Miguel Ángel Maidana, quien intimó a Jaime a devolverlas bajo amenaza de requisarlo y detenerlo, por lo que el exfuncionario las habría entregado. En este caso, el principal problema de la fiscalía está dado por la falta de evidencia material: ocurre que Maidana no dejó constancia del episodio ni de la existencia de las tarjetas en el acta que documentó el allanamiento y, además, estas tarjetas nunca fueron encontradas a la hora de analizar la evidencia secuestrada.

Por eso, el fiscal centró su alegato en destacar la credibilidad de sus dos principales testigos: Maidana y una contadora que colaboraba con la fiscalía, Eleonora Feser, que sería quien encontró las tarjetas que luego Jaime habría intentado ocultar.

Hairabedian aseguró que ninguno de los dos tenía motivo para mentir y mucho menos para confabularse y acordar un testimonio incriminatorio.

Además, trató de explicar el porqué se omitieron en el acta elementos y circunstancias tales como las tarjetas y el intento de ocultarlas de Jaime: "El policía no le dio la importancia debida en ese momento", justificó. A la hora de fundamentar la pena que pedía, el fiscal consideró como un atenuante lo "burdo" de la maniobra al "intentar esconder algo en el bolsillo delante de un policía" y el hecho de que pudiera tratarse de un acto espontáneo sin ninguna premeditación.

Sin embargo, consideró como agravantes, el nivel de educación de Jaime y el que hubiera sido funcionario público, por lo que debía saber de la importancia de un allanamiento en una causa por presunto enriquecimiento .

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