El resultado de la autopsia realizada a los restos de Goulart fue presentado ayer por los expertos responsables del estudio, quienes explicaron que no encontraron trazos de veneno o alguna otra sustancia tóxica y que "los datos clínicos son compatibles con los de una muerte natural".
Sin embargo, el perito Jeferson Correa, jefe del equipo médico que realizó la autopsia, subrayó que no se llegó a una conclusión "determinante" debido a los casi 38 años pasados desde la muerte del expresidente, quien gobernó Brasil entre 1961 y 1964, cuando fue derrocado por una dictadura que se prolongó hasta 1985.
Tanto la exhumación de los restos de Goulart, realizada hace poco más de un año, como la autopsia fueron solicitadas a la Justicia por la familia del expresidente, que desde hace años refuta la tesis de que su muerte fue debida a un infarto, como se dijo en 1976.
La sospecha de la familia Goulart se intensificó hace seis años, cuando el exagente de inteligencia uruguayo Mario Neira, detenido en Brasil por tráfico de armas, dijo que Goulart fue envenenado en el marco del Plan Cóndor, articulado por las dictaduras del Cono Sur en la década de 1970 para reforzar la persecución de los activistas de izquierda.
Sin embargo, la autopsia realizada por expertos brasileños, en cooperación con peritos argentinos, cubanos, españoles, uruguayos y portugueses, no logró confirmar esa tesis.
"En las muestras analizadas no se identificó ningún medicamento tóxico o veneno", aunque por el largo tiempo transcurrido "tampoco se puede descartar el envenenamiento", declaró Correa.
El experto también indicó que "no se hallaron indicios de muerte violenta" y que los restos óseos no presentaban "fracturas ni cuerpos extraños".
De ese modo, el "infarto agudo de miocardio" señalado en forma oficial en 1976 como motivo de la muerte "podría ser la verdadera causa", aunque "también podría haber sido otra patología cardíaca o cerebrovascular", indicó Correa.
El hijo del expresidente, João Vicente Goulart, declaró, por su parte, que su familia ya preveía un resultado como éste y afirmó que "seguirán luchando".
Con la conclusión de la autopsia, los restos de Goulart volverán a ser depositados en una tumba del cementerio de la localidad de Sao Borja, fronteriza con la Argentina, desde donde fueron trasladados en noviembre del año pasado a Brasilia para los exámenes y un funeral de Estado que, al momento de su muerte, le fue negado por la dictadura.
La ministra de la Secretaría de Derechos Humanos de Brasil, Ideli Salvatti, quien participó en la presentación de los resultados de la autopsia, explicó que ese análisis es sólo "parte de un proceso que fue instaurado para restablecer la verdad histórica" sobre lo ocurrido durante la dictadura.
Indicó que, como la muerte de Goulart ocurrió en la Argentina, en ese país también existe una investigación en curso y que el tribunal responsable podrá tener acceso a los resultados de la autopsia.
Salvatti destacó que una investigación de esa naturaleza "sólo se podría haber realizado en democracia" y destacó la "férrea voluntad política" de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para intentar esclarecer por completo la muerte de Joao Goulart.
| Agencias EFE y AFP |


Dejá tu comentario