10 de octubre 2011 - 00:00

Jorge Drexler, a puro placer

Actuación de Jorge Drexler (voz, guitarra, percusión). Con Borja Barrueta (batería), Sebastián Merlín (marimba, percusión), Mariano Albero (trompeta), Matías Cella (bajo), Carlos Campón (ukelele, Theremin, programaciones), Santiago Cañada (trombón), Fabrizio Scarafile (saxo tenor) y Vicente Miñano (guitarra eléctrica). (Teatro Gran Rex, 6 al 8 de octubre).

Jorge Drexler estaba esta vez en Argentina por cuestiones extramusicales. Daniel Burman, el director de «El abrazo partido», lo convocó en su no habitual faceta de actor para ser parte del elenco de su nueva película. Así, el cantautor uruguayo estuvo un tiempo en nuestro país, entre Rosario y Buenos Aires, trabajando en esa filmación junto a Valeria Bertuccelli, Norma Aleandro y Luis Brandoni. La visita hizo suponer a algunos, aprovechando la buena acogida que siempre tiene el uruguayo entre nosotros, que era oportuno organizar algunos conciertos.

En principio, iban a ser uno en la sala de la Fundación Astengo de Rosario -que ocurrió el martes pasado- y otro en el Gran Rex de Buenos Aires. Cuestión que la buena convocatoria, convirtió ese único show en tres, y fueron entonces tres salas repletas para escucharlo nuevamente no tanto tiempo después de su visita anterior. El año pasado, había venido a presentar su último disco, «Armar la trama». O sea que ahora no tenía nuevo álbum por mostrar ni más compromiso con la actuación que el puro placer de divertirse y divertir al público.

Y viendo lo ocurrido en el Gran Rex, o lo que ha pasado otras veces en circunstancias similares, esto del «porque sí» es la mejor manera de escuchar a un artista. El uruguayo recorrió muchos de sus temas más conocidos: «Eco», «Al otro lado del río» -que dedicó a Mercedes Sosa, para quien fue originalmente compuesto-, «Guitarra y vos» -uno de sus trabajos más logrados-, «Polvo de estrellas», «Disneylandia», «Llueve», «Todo se transforma» o «Sea». Sólo hizo una pasada por el material del disco más reciente, con «Los transeúntes», «La nieve en la bola de nieve» o «Todos a sus puestos». Y tuvo su momento acústico, de libertad total, en el que cantó a pedido del público -que vociferó montones de otros pedidos- sus «Que el soneto no nos tome de sorpresa» -que escribió para la película «Lope»- y «Río abajo», y «High & Dry» de Radiohead -que ya figuraba en su repertorio-. Lo acompañó una orquesta numerosa y multitímbrica, formada por dos argentinos, un italiano y varios españoles -curiosamente, no hay uruguayos en sus filas-. Y las dos horas de concierto fueron a puro placer, para Drexler y para los muchos fans que ha cosechado en nuestro país.

R.S.

Dejá tu comentario