19 de julio 2013 - 00:00

JOSÉ TASA: Cuando Brasil se torna impredecible

Nuestro experto nos cita en el Faena Art Center antes de partir hacia Chapelco acompañado de dos gestores de fondos europeos que vienen huyendo de San Pablo, después de haber hecho muy buenas ganancias. Nos alerta del devenir del real brasileño y su impacto local y nos habla de listas de cambistas y reuniones morenistas.

Periodista: ¡Se escapó el blue!

José Tasa:
Un poquito, y esperable en esta época de vacaciones; nada para dramatizar. Hay que esperar a las PASO para ver cómo reacciona el mercado a la primera vuelta. Igual, no pase por alto que las tropas cambiarias del Gobierno, no es que lo tengan acorralado, pero no le dejan espacio. El mercado cambiario informal casi no opera. Están todos muy asustados por cualquier represalia. Casi todos los días reciben mails intimidatorios con mensajes de ojo, sabemos que estás operando, dejate de embromar y esas cosas. Alguien abrió la boquita y dio la lista de los principales cambistas. Les caen todos los días, incluso a alguna cuevita. Claro que, curiosamente, alguna de éstas continúa operando algo bajo la vista gorda de los inspectores. Pero todo es muy poco volumen. ¡Si alguien mete una orden de doscientas lucas, se lleva el blue a $ 9! Por eso estoy negociando más oro que dólares; hay menos control. Además, deja más margen; como no hay tantas referencias, las puntas están bien abiertas. Lo más operado son los mexicanos, y los Krugerrands son los más líquidos. Calcule que hoy estamos hablando de unos 41 dólares el gramo, más o menos, más fácil de transportar y todo.

P: ¿Y vio algún CEDIN?

J.T.:
Ah... ¿Alguien vio alguno, como dijo El General? Yo no. Están preocupados; la cosa no funciona como esperaban. Don Moreno estuvo reunido con gente del mercado y con otros vinculados indirectamente para ir ampliando los usos del certificado. Por lo que me comentó un importante operador de comercio exterior, les dijo que les ofrecería poder pagar las importaciones con CEDIN. Parece que se les viene la noche y buscan cómo crear demanda para estos verdes criollos.

P.: ¿Qué pasa con el real brasileño? ¿Estamos en el horno?

J.T.:
Se complicó. Salieron muchos capitales de la Bolsa paulista y otro tanto del mercado de deuda y eso repercutió en el tipo de cambio, además del salto inflacionario por sobre la meta oficial. Todos los informes que me llegan de Brasil hablan del bajo crecimiento, inflación, la situación política, etcétera, pero todos tienen como eje el dólar. En los últimos dos meses, el real se depreció el doble que sus principales socios comerciales. Está en 2,27 por dólar y eso que el Banco Central sigue interviniendo y continúa el flujo comercial y financiero positivo. Si empeora, las expo argentinas estarán complicadas. La clave va a ser cómo jugará en Brasil el mix de tasa de devaluación e inflación. Si la mayor devaluación genera mayor inflación, eso no nos pegará tanto por el lado del tipo de cambio real, aunque el resultado final es impredecible debido a la salida de capitales que le mencioné, y por ende, la menor oferta de divisas, que es lo que está presionando la devaluación brasileña. Por ahora, Dilma Rousseff recurre a la tasa SELIC para frenar el traspaso a precios.

P: ¿Se acabó el cuento chino?

J.T.:
Después de que los datos del lunes pasado mostraron un crecimiento más débil en China en el segundo trimestre, el Conference Board ya avisó que espera un momentum delicado durante la segunda mitad de este año. Desde China, el economista del CB Andrew Polk alertó sobre la debilidad de los datos recientes y dijo que pese a la mejora de junio, la mayoría de los indicadores líderes sigue siendo frágil y sólo la mitad de ellos mejoró en los últimos seis meses. Para él esto implica que tal vez no se vea un deterioro adicional en las condiciones económicas durante el tercer trimestre, pero el momentum general de la actividad económica seguirá siendo delicado en la segunda mitad del año.

P.: ¿A Bernanke le llegó su Gatúbela en la Fed, no?

J.T.:
Se refiere a Esther George, el mayor halcón de la Fed, que no para de insistir en la necesidad de comenzar la reducción del programa de compra de bonos (tapering) en septiembre, con un posible fin de éste antes de mediados de 2014. Además, y aunque Bernanke afirmó que el objetivo del 6,5% para la tasa de desempleo no debe considerarse como un detonante para una suba automática en las tasas, George sostuvo que estos umbrales deben actuar como catalizadores, así que, una vez que la tasa (de desempleo) se acerque al 6,5%, los mercados y el público deben esperar una suba en las tasas de interés. Le recuerdo que George tomó el control de la Fed de Kansas City en octubre de 2011 y comenzó a tener derecho de voto en las decisiones sobre política monetaria a principios de 2013.

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