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JOSÉ TASA: cuando lo burdo se torna creíble
Periodista: ¿El Gobierno está consciente de la compleja situación cambiaria?
José Tasa: Seguramente. Lo que no sé es si toman conciencia de los efectos de lo que está pasando. Por lo pronto, si circula cualquier tipo de versiones en las mesas de dinero y prenden, es claramente porque el Gobierno no despierta confianza. Ven que pueden pasar eventos de todo tipo. No es culpa del mercado. Es lo que pasó con esa versión de obligar a importadores a ir al "contado con liqui". Sería como convalidar que suban fuerte de nuevo los precios y, al mismo tiempo, que no se beneficien los exportadores. No tiene nada de lógica. Para ello el Gobierno devalúa el oficial. Y lo saben. Cristina, por ejemplo, ayer les dio más relevancia a las elecciones de los abogados provinciales para el Consejo de la Magistratura que al dólar.
P.: ¿No devalúan el oficial?
J.T.: Por ahora dicen que no. Pero hay varios elementos preocupantes. No entiendo por qué autorizan importaciones si después no las dejan pagar. Los 5.200 millones de dólares que informó Ámbito Financiero sobre dólares pendientes de pago a importadores al tipo de cambio oficial es algo para preocuparse. Se ríen empresarios cuando se les sugiere que las casas matrices paguen importaciones de la Argentina. En Venezuela, por ejemplo, ya varias automotrices se quemaron con ese tipo de operaciones. Esos 5.200 millones son importaciones ya hechas. Pero es una bola de nieve, dado que lo que siguen autorizando de importaciones es menor de lo que deja el BCRA pagar. Es insostenible en el tiempo. Es lo que genera versiones de todo tipo. En las reuniones con empresas, Kicillof acuerda montos para girar al exterior, pero son menores. Los pagos de importaciones al contado el BCRA los rechaza de plano. Los que vienen con financiación, los autoriza. Obviamente, algunas empresas vieron la rendija y empezaron a querer financiar por una semana las importaciones para que les autoricen el pago. Hay mil trucos que se inventan por día.
P.: Y empresas con privilegios...
J.T.: Y sí. Llama la atención cómo a veces se recibe en las mesas el listado de autorizadas a comprar. Rechazo, rechazo, rechazo y a una compañía se le aprueba. Al día siguiente, a la misma empresa, se le aprueba. Al resto, rechazos. Y así toda la semana. Sugestivo.
P.: ¿Y de Nueva York qué sabemos?
J.T.: Tuve varios amigos acompañando la visita de Cristina de Kirchner. La reunión con Soros fue bastante buena. La Presidente no puede decir nada sobre negociaciones para salir del default porque inmediatamente gatillaría la cláusula RUFO cuando haya acuerdo. Y es lo que hizo. Soros, en realidad su segundo, había contactado dos semanas antes fondos de inversión en EE.UU. para sumarlos a una propuesta de acuerdo. Quien estuvo en Nueva York fue Gustavo Cinosi, accionista del Sheraton Pilar y con buena llegada a la Embajada de EE.UU. y al Gobierno. Lo de siempre: hay varios empresarios que quieren cooperar, falta quién los lidere y el ok a futuro de que el Gobierno pagará.
P.: Es lo que hace bajar el riesgo-país...
J.T.: Éste o el próximo Gobierno. Hubo varias visitas de ejecutivos de fondos de inversión de EE.UU. que quieren sumar más bonos argentinos. Apuestan a que la Argentina en 2016 como tarde se normaliza y pasa a rendir 150 puntos básicos más que Brasil. Eso implica que la deuda puede subir el 30% o el 40%. Por más que en el ínterin haya miedo sobre el dólar, devaluaciones, no les importa. Dicen que si cae fuerte de precio, compran más. Un argentino ex Wall Street estuvo en Nueva York la semana pasada. Y se vino con órdenes para comprar nuevos papeles argentinos con ley local por 2.000 millones. Sobran dólares. Menos aquí.
Atiende Tasa un llamado. Era Pablo López, el secretario de Finanzas, pidiéndole que compre Bocan, el nuevo título de Kicillof en pesos que paga Badlar. "Encima que apuntan a juntar 10.000 millones, quieren que el interés sea bajo; vienen por todo", ironiza este experto y huye en un taxi. Hasta tiene fortuna en hallar uno libre en medio del diluvio de ayer.
@GuillermoLabord


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