Periodista: Los 70 ya fueron, ahora sí volvimos a los 80.
José Tasa: En el fondo muchos pensaban, con ingenua esperanza, que con los cambios de gabinete vendrían nuevas ideas, aunque no fueran nuevas pero vendrían con ideas. La verdad es que ha sido una desilusión. Falta que traigan de nuevo a (Ricardo) Mazzorín (exsecretario de Comercio de Raúl Alfonsín) para que les explique el "negocio de los pollos importados". Me acuerdo cuando Ricardo Campero, en su rol de secretario de Comercio Interior (también de Alfonsín) comenzó con los controles de precios. Yo laburaba en la industria y ni le cuento las horas que perdíamos modificando insignificancias en los diferentes productos para crear un nuevo código (nuevo producto), obviamente con precios más altos que los fijos. Recuerdo cuando nos intimaron por un aumento en textiles, perdieron porque habíamos cambiado el color del hilo de coser en los bordes de los pantalones. Al final había una lista de precios máximos con productos discontinuados y otra con la que se vendía. Nunca funciona. Hace semanas que todos vienen remarcando para sentarse a firmar este acuerdo de precios "cuidados". Y aquellos muchachos (Brodersohn, Sourrouille, Heyman, Frenkel, etc.) sí tenían calle y escuela. Era un equipo económico que laburaba contra viento y marea. No tenían ni soja, más bien sólo agujeros en el Titanic.
P.: ¡Cómo se esfumó la luna de miel!
J.T.: Se fagocitaron todo el ímpetu y las expectativas que generaron con la movida en el Gabinete y la salida de Guillermo Moreno. Parece que fue hace años y no pasó ni mes y medio. Capitanich y Kicillof no dan pie con bola; sólo Fábrega se salva, hasta ahora, porque si siguen sin un plan antiinflacionario, continuaremos con la política de parche contra parche. No los veo muy dispuestos a perder los ingresos del impuesto inflacionario tampoco. Hasta hace poco, hasta la pérdida de reservas jugaba a favor conteniendo la inflación porque terminaba absorbiendo pesos excedentes, pero la dinámica inflacionaria ya está en otro estadio. No se olvide de que a fin de mes tienen que pagar un fuerte vencimiento de deuda, algo así como 20.000 millones de pesos, de los cuales 12.000 millones son para los privados y el resto para el Gobierno. Más leña al fuego.
P.: Y encima arrancaron las paritarias.
J.T.: El poder adquisitivo de los salarios ha caído por segundo año consecutivo en 2013. Y en el arranque de 2014, lejos de detenerse, la caída del salario real se acentuó, con un piso del 3,5% en la inflación minorista, impulsada por las alzas dispuestas en prepagas, colectivos, naftas, peajes, vuelos de cabotaje y alimentos, que se agregan a factores estacionales propios del primer mes del año. Más el ajuste del tipo de cambio oficial y ni qué hablar del "blue". Se comieron las paritarias. Pero creo que Cristina tiene claro que las crisis evaporan el poder político, y en el juego de la sucesión buscará un candidato para competir y si no lo consigue, uno para negociar.
P.: Usted que conoce bien la política bonaerense, donde todos parecen en campaña ¿Hacia dónde va la movida?
J.T.: El Frente Renovador está más para una alianza Ma-Ma que para una Ma-Sci. La gente de Massa proyecta un escenario como el del 99, donde la gente se había cansado del menemismo, por lo que todo lo que se pareciera o estuviera cerca de esa administración, no tendría chances. Por eso Sergio podría estar más cerca de Macri que de Scioli. No le queda otra si quiere mostrarse distinto, para alguien que fue hasta jefe de Gabinete del kirchnerismo, entre otras cosas. Algo similar a lo que le pasa a Alberto Fernández. Por algo en foto grupal de días atrás, lo sentaron bien lejos.
Termina su café y sale raudamente a su búnker para analizar las próximas movidas del Banco Central Europeo después que Mario Draghi avisó que lo peor no pasó. Y me deja un dato: a seguir los bonos "presos" lo nuevo en Wall Street.
| @jorgegherrera |


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