Por algunos de esos misterios insondables de la industria musical, luego de grabar un disco de culto como "Nightfreak and the Sons of Becker" y "The Invisible Invasion" (con el que acuñó su hit "In the Morning") la banda de Liverpool The Coral se metió en un modesto estudio casero para grabar un disco totalmente distinto a sus trabajos anteriores. En vez de rock psicodélico típicamente inglés, con guiños al rock americano de los 70, The Coral tuvo la idea de hacer lo que podríamos definir como psycho folk, con muchos temas enfocados en lo acústico, y un tono entre misterioso y melancólico casi salido directamente del rock británico de la primera mitad de la década de 1970.
Pero luego de ser grabado en el 2006, "The curse of love" terminó siendo tan distinto a todo lo demás de la banda, que finalmente los 12 tracks fueron archivados para alguna recopilación futura, mientras la banda pasó directamente a su siguiente proyecto "Roots & Echoes". El disco quedó olvidado hasta ahora, ocho años más tarde de su producción original. Es un gran disco, tal vez más desparejo y mucho más tranquilo que todo lo que haya grabado The Coral, pero con algunos puntos culminantes que están entre lo mejor y más sutil que haya compuesto el talentoso guitarrista James Skelly. Que se luce con extraños arreglos para una guitarra eléctrica que de todos modos aparece sólo en la mitad de los temas, ya que el otro guitarrista, Bill Ryder-Jones, terminó faltando a la mitad de las sesiones. Hay pequeñas obras maestras como "Gently" y el tema en dos partes que da nombre al CD.
| Diego Curubeto |



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