Germán Garavano mantuvo ayer una reunión con una delegación de integrantes de Justicia Legítima, la asociación de jueces, fiscales y abogados que nació para enfrentar a la tradicional Asociación de Magistrados, y cuyos miembros fueron señalados como cercanos al kirchnerismo. El encuentro que duró poco más de una hora fue inédito no sólo por los asistentes, sino porque se trató de la primera reunión que Garavano mantuvo específicamente con una asociación de jueces, con el objetivo formal de explicarles los alcances del Programa Justicia 2020, el paquete de reformas que el Gobierno impulsa para el Poder Judicial. En lo político, constituye un reconocimiento al colectivo de magistrados que habían sido señalados por el propio macrismo sobre la base de su supuesta simpatía con el Gobierno anterior. También coincide con la búsqueda de apoyos de Garavano, en medio de las tensiones internas del propio ministerio sobre las distintas miradas en el oficialismo en torno a temas de Justicia.
Fueron de la partida la jueza de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional y titular de Justicia Legítima, María Laura Garrigós de Rébori; el fiscal de Casación, Javier De Luca; Alicia Ruiz, jueza del Tribunal Superior de Justicia la Ciudad de Buenos Aires; Sebastián Tedeschi, coordinador del Área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Defensoría General de la Nación que lidera Stella Maris Martínez; Claudio Cholakián, ex administrador general del Poder Judicial; la jueza civil Marcela Viano Carlomagno y el abogado Ángel Bruno.
La primera parte de la reunión no trascendió las formalidades, y allí Justicia Legítima buscó ubicarse dentro de los actores del quehacer judicial, "alejados de cualquier propósito personalista o interés corporativo" y despegándose de una identificación partidaria. A su vez, sus representantes declararon su compromiso con una Justicia "más eficiente, moderna, realizadora de derechos y democrática".
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