Juez decide el lunes si corre la fragata: donde está, molesta

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La argentina no negociará en el tribunal al que considera sospechoso. Se define presentación en Hamburgo

El sospechoso tribunal del juez ghanés Richard Adjei Frimpong decidirá el próximo lunes 5 de noviembre si autoriza el traslado de la fragata Libertad a un lugar donde les moleste menos a los administradores del puerto de Tema, donde continúa varada la nave. Ayer, la Autoridad de Puertos de Ghana pidió formalmente ante el Tribunal Superior de Accra el traslado de la Libertad, y éste remitió el pedido al juez, que al llevar el caso será el que autorizará o no el movimiento. Según lo que presentaron los responsables del puerto de Tema, la fragata está en un lugar privilegiado del puerto, y como se supone que la prohibición de abandonar Ghana permanecerá por mucho tiempo más; se pidió formalmente que se corra el buque a un lugar «menos comercial».

El lunes Frimpong deberá decidir (seguramente dará el sí para no tener problemas con el puerto), y la Libertad deberá correrse unos metros hacia el norte o el sur del puerto. Será igualmente a un lugar peor que el actual, ya que la Libertad se encuentra retenida en el lugar de mejor infraestructura de todo el puerto africano.

Según la presentación que hizo la Autoridad portuaria, la fragata retenida desde el 2 de octubre por la demanda del fondo buitre Elliot debería estar inmovilizada en un lugar «menos comercial» y permitir la actividad de embarque y desembarque en el mejor espacio de Tema.

El 5 de noviembre también el juez Frimpong se anoticiará de otra novedad: los abogados contratados por la Argentina sólo se presentarán para tomar conocimiento y defender la situación de la fragata, pero no estarán dispuestos a cruzar ningún tipo de relación ni concepto referido a negociar con el fondo buitre Elliot.

De hecho, la posición oficial es la de no negociar nada tampoco con Frimpong, al que se lo considera con diálogo y relaciones demasiado «aceitadas» con el fondo que maneja Paul Singer.

El pasado 24 de octubre, el Gobierno argentino repatrió a 281 marinos y sólo dejó a bordo de la fragata al capitán y una dotación mínima de 44 tripulantes «para garantizar la manutención de la fragata durante su ilegal detención». La fragata Libertad lleva casi un mes inmovilizada en el puerto de Tema por una denuncia presentada por el fondo Elliot, que le reclama al país por el pago de unos u$s 284 millones por bonos soberanos que entraron en mora al final de 2001, en medio de una severa crisis económica. El Gobierno argentino, además, ya le adelantó al juez que no pagará los u$s 20 millones de caución fijados por Frimpong, ya que esta liquidación implicaría que se abrió una instancia judicial con el tribunal por el caso presentado por Elliot, una instancia que la Argentina se niega a reconocer. Para el Ejecutivo de Cristina de Kirchner, sólo es posible una negociación directa con el Gobierno ghanés de John Dramani Mahama. Sin embargo, éste aclaró que sólo está dispuesto a hablar una vez que la Argentina se haya presentado en el tribunal de Frimpong.

Para el juez ghanés, el país renunció a la inmunidad diplomática de sus bienes al emitir sus bonos soberanos. Según la posición argentina, el magistrado africano ni siquiera debería haber opinado sobre este tema.

Ante este panorama, ayer el Gobierno dio el primer paso para llevar la resolución del problema ante la Corte Internacional de los Derechos del Mar de las Naciones Unidas con sede en Hamburgo, Alemania. Hasta allí llegó la consejera legal de la Cancillería argentina, Susana Ruiz Cerruti. La diplomática tendrá la tarea de estudiar el terreno para realizar la semana próxima una acusación formal contra Ghana, para llevar ante esa Corte la negociación por la liberación de la fragata. Ruiz Cerruti tendrá entre hoy y el lunes próximo los contactos directos con el tribunal, y luego emitirá un comunicado a Buenos Aires para que sea finalmente Cristina de Kirchner la que resuelva si litigar en Hamburgo es la mejor opción. Según la visión argentina, el caso tendría resolución fácilmente favorable en este tribunal, ya que sería obvia la violación de la Convención de Viena y el Tratado Internacional por los Derechos del Mar por parte de Ghana. Sin embargo, como contrapartida, se reconoce que llevar un caso a una Corte Internacional demandará tiempo hasta la liberación.

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