Aislado por los dirigentes occidentales por el papel de Moscú en la guerra de Ucrania y la anexión de Crimea, Putin tendrá ocasión de aparecer como el líder de una nueva estructura alternativa, tanto en lo económico como en lo político.
El bloque, formado por las cinco mayores economías emergentes (Rusia, Brasil, China, la India y Sudáfrica), celebra su VII cumbre con el reto principal de poner en funcionamiento el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Fondo de Reserva, una arquitectura financiera que quiere ser alternativa al Banco Mundial y el FMI.
Con el país sometido a sanciones económicas y expulsado del G-8, el grupo de las grandes economías mundiales, la convocatoria de las dos cumbres en Ufá (capital de la república de Bashkiria, situada a 1.200 kilómetros al sureste de Moscú), le servirá al jefe del Kremlin para recuperar terreno en el campo internacional.
Tras la cena de recepción que ofreció anoche, Putin mantendrá encuentros bilaterales con algunos de los dirigentes de los países del bloque BRICS, que aglutina el 42% de la población, el 26% del territorio y el 27% del PBI del mundo.
Se reunirá con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y con el chino, Xi Jinping, además de entrevistarse con otros líderes que asistirán a la cumbre de la OCS, como el presidente de Irán, Hasán Rohaní, o el kazajo, Nursultán Nazarbáyev.
Al asumir Rusia el pasado 1 de abril la presidencia rotatoria de los BRICS, Putin, que insiste desde hace años en que el grupo debe ejercer un mayor protagonismo político, destacó que hay una coordinación cada vez más estrecha entre los cinco miembros en los asuntos de la actualidad internacional.
"Los países BRICS se pronuncian consecuentemente por la solución pacífica de los conflictos internacionales y condenan cualquier intento de presión e injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos", señaló.
Para el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el grupo BRICS "entró en una etapa muy importante de cooperación en el terreno práctico".
Junto al aspecto político, que abarcará asuntos como la crisis de Grecia, la situación en Ucrania y la amenaza del Estado Islámico, según el Kremlin, en el plano económico Rusia quiere impulsar "la aprobación de una estrategia de cooperación económica entre los BRICS", según destacó Putin.
"Esperamos alcanzar un acuerdo en Ufá sobre el lanzamiento de las operaciones prácticas del Banco de BRICS y del Fondo de Reservas", con un capital total de 200.000 millones de dólares, dijo el mandatario hace unas semanas.
Según Putin, desde su creación en 2006 por iniciativa de Rusia, el grupo BRICS "ya se convirtió en un factor influyente en la economía y la política mundiales".
Hoy tendrá lugar la sesión plenaria de esta cumbre de los BRICS, la segunda que organiza Rusia después de la inaugural de 2009 en Ekaterimburgo, y un día después se reunirá la OCS, un bloque regional de carácter político, económico y de seguridad integrado por Rusia, China, Kazajistán, Kirguizistán, Tayikistán y Uzbekistán. Además estarán presentes los mandatarios de sus cinco miembros observadores, Afganistán, Irán, Mongolia, India y Pakistán.
| Agencia EFE |


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