9 de junio 2009 - 00:00

Kirchner defendió y se despegó de Chávez

Néstor Kirchner, ayer, recorrió un parque industrial en el conurbano. Temprano, mandó un mensaje: «El modelo argentino no es el modelo venezolano».
Néstor Kirchner, ayer, recorrió un parque industrial en el conurbano. Temprano, mandó un mensaje: «El modelo argentino no es el modelo venezolano».
Dual, por momentos como el mejor vocero, en otros con un apartamiento, Néstor Kirchner zigzagueó ayer entre la defensa y la diferenciación de Hugo Chávez, la figura extraterritorial con más presencia en la campaña electoral de cara al 28 de junio.

El ex presidente se opuso ayer a los pedidos de frenar el ingreso de Venezuela al Mercosur, planteo que consideró «retrógrado», destacó el comportamiento del Gobierno chavista con la Argentina pero, en paralelo, tomó distancia. «El modelo venezolano no es el modelo argentino», dijo.

«Cada país tiene su propio modelo. El Gobierno venezolano se ha portado muy bien con la Argentina en reiteradas veces, pero el modelo venezolano no es el modelo argentino», dijo Kirchner en una entrevista radial desde la quinta de Olivos.

En un límite impreciso, para no atizar las críticas que el sector empresario argentino lanza contra Chávez -agudizadas desde la estatización de tres firmas de Techint en Venezuela-, Kirchner evitó los cuestionamientos pero, a su vez, esquivó las comparaciones incómodas.

«Un modelo con un Estado presencial, pero articulando lo público con lo privado», fue la principal distinción, sin confrontar, de Kirchner con el modelo chavista. No fue la única.

Distancia

«Cada vez que nosotros nos tuvimos que hacer cargo de alguna empresa fue porque los empresarios se fueron o la abandonaron quebrada. Somos fuertes defensores de la actividad privada con sentido nacional», insistió para tomar distancia de las estatizaciones de Chávez. En ese sentido, el mix de defensa y diferenciación del bolivariano, no excluyó el capítulo más tórrido para el Gobierno: Techint. Recordó que, por la nacionalización de Sidor, el grupo obtuvo un «buen beneficio» pero insistió que esa práctica no es compartida por el Gobierno.

Sobre las otras firmas nacionalizadas por Chávez, el ex presidente sostuvo que su esposa, Cristina de Kirchner, «va a luchar para que se pague el precio que corresponde».

En cambio, no dudo en salir a respaldar a Venezuela ante los planteos de sectores empresarios para frenar la incorporación de ese país al Mercosur, propuesta que fue explicitada por varias cámaras empresarias durante un encuentro en el Congreso la semana pasada.

«Los beneficios de nuestra relación con Venezuela son muy positivos. Se está admitiendo que Cuba regrese a la OEA y algunos plantean sacar a Venezuela del Mercosur. Es una actitud retrógrada. Es absurdo», aseguró Kirchner.

«Eso no se resuelve por el camino de la exclusión, sino por el camino de la racionalidad», indicó.

El mensaje de Kirchner, respecto a que no imitará el modelo Chávez, va dirigido a sectores empresarios mientras, en la previa electoral, el ex presidente agregó varias escalas de campaña con temas referidos a las pequeñas y medianas empresas.

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