13 de mayo 2009 - 00:00

Kirchner, el nuevo Alberdi, pide comisión de Camaño

Graciela Camaño
Graciela Camaño
Néstor Kirchner ya comenzó a definir su futuro rol en la Cámara de Diputados. El jefe del PJ admitió ayer públicamente su intención de presidir la Comisión de Asuntos Constitucionales una vez que jure su cargo de legislador nacional y sepultó así la posibilidad de que la Justicia tache su candidatura de testimonial y le impida postularse en las elecciones legislativas del 28 de junio.

El regreso de Kirchner a las bases, al tecnicismo jurídico que implica presidir la comisión de mayor prestigio y peso político dentro de la Cámara de Diputados, pondrá al ex presidente a prueba en el Congreso. La polémica reforma del Consejo de la Magistratura, los aún vigentes superpoderes, la delegación de facultades al Ejecutivo y las candidaturas testimoniales son algunas de las criaturas políticas que nacieron o se desarrollaron al amparo del Gobierno de Néstor y Cristina Kirchner con cuestionable raigambre constitucional.

Para plasmar su repentina vocación por la defensa de la carta magna, asumir la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales, y convertirse en émulo de Juan Bautista Alberdi, el ex presidente deberá reemplazar a Graciela Camaño, la esposa de Luis Barrionuevo, que actualmente ocupa ese cargo. La «Negra», como apodan a la legisladora en el Congreso, no ofrecerá ninguna resistencia para ser sucedida por Kirchner en un puesto de vital importancia para promover incluso una reforma del máximo ordenamiento jurídico del país. Claro que para embarcarse en una aventura de esas dimensiones el kirchnerismo debería contar con una mayoría de al menos tres tercios del recinto, poder de voto que no ostenta hoy y que sería aún más difícil de alcanzar después del 28 de junio.

Pero Kirchner no se encerró ayer sólo en su pasión por el constitucionalismo. El candidato a diputado también dejó la puerta abierta para ocupar la conducción de la Comisión de Legislación General, actualmente presidida por Vilma Ibarra. En cualquiera de las dos Comisiones que ocupe, el ex presidente deberá cruzarse con futuras incorporaciones del Parlamento, como Elisa Carrió o Gabriela Michetti, quienes tienen destino seguro en esos cuerpos.

Sin embargo, en Olivos aún no descartan ubicar a Kirchner como presidente de la Cámara de Diputados para reservarle así un lugar en la línea sucesoria del poder, detrás de Julio Cobos y de José Pampuro. Pero tampoco descartan que, pese a admitir públicamente que es «obvio» que jurará como diputado, el ex presidente finalmente no asuma su banca. La confesión del jefe del PJ apuntaría, según algunos exégetas del pensamiento kirchnerista, más a una maniobra para repeler una posible impugnación a su candidatura que a una certeza sobre su futuro político. Tras la impugnación a las candidaturas testimoniales que el jefe de la UCR, Gerardo Morales, presentó junto a la Coalición Cívica de Carrió en los tribunales electorales de La Plata, a cargo del juez Manuel Blanco, en los think tanks del oficialismo habría surgido la estrategia de que Kirchner confirmara que es un candidato auténtico para que la Justicia no vete su postulación.

En una entrevista radial, Kirchner dijo que si bien siempre ocupó «cargos ejecutivos», también le gusta debatir y recordó su desempeño durante la Asamblea Constituyente de 1994. «Me puede interesar la Comisión de Asuntos Constitucionales, o de Legislación General; hay lugares, pero fundamentalmente me interesa que la Cámara se convierta en el centro del debate», fue la arenga parlamentaria del esposo de Cristina de Kirchner, quien nunca recibió a su bloque de diputados durante su presidencia.

«Fui constituyente, puedo ser concejal, diputado; me hice en las asambleas universitarias, fui un militante barrial, después administrador de la caja de jubilados, después me tocó ser intendente, gobernador, y quién mejor para consolidar y profundizar el modelo, y también para corregir errores, que el que fue presidente cuatro años y medio», destacó Kirchner.

En otro tramo de la entrevista, al ser consultado respecto de si el gobernador bonaerense Daniel Scioli asumirá su banca en diputados si resulta electo -es el segundo de la lista-, Kirchner fue más cauto: «No sé. Eso se va a definir en su momento».

Por ahora, en plena campaña, el Congreso permanece clausurado. La Cámara de Diputados hace casi dos meses que no sesiona y la Comisión de Asuntos Constitucionales, nueva meca política de Kirchner, no logró reunir quórum la semana pasada para tratar un proyecto de ley que proponía inhabilitar a Luis Patti -quien pelea por la misma franja del electorado que el PJ disidente de Francisco de Narváez- para ser candidato a diputado.

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