Néstor Kirchner se mostró en el Congreso junto a su candidato porteño, Carlos Heller, y a su ex jefe de Gabinete Alberto Fernández.
Néstor Kirchner pisó el Congreso el mismo día en que la Justicia electoral avaló su candidatura a diputado. Después de más de dos meses, la Cámara baja volvió a sesionar y el ex presidente participó de la jura como legislador nacional del socialista Jorge Rivas, quien se encuentra tetrapléjico tras las lesiones sufridas el año pasado durante un intento de robo.
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La sorpresiva aparición de Kirchner en el Congreso se produjo apenas seis horas después de que el juez Manuel Blanco rechazara formalmente un pedido de impugnación de la UCR contra su candidatura bonaerense. El jefe del Partido Justicialista ingresó pasadas las 16 por la puerta trasera del Palacio Legislativo, sobre la calle Combate de los Pozos, acompañado por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y su vocero Alfredo Scoccimarro. La comitiva kirchnerista fue recibida por el presidente de la Cámara de Diputados, el jujeño Eduardo Fellner, y minutos más tarde se sumaron el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, el candidato a diputado del oficialismo en la Capital Federal Carlos Heller, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien había llegado más temprano hasta el Parlamento para preparar el desembarco de Kirchner.
«En seis años no atendió al Parlamento y ahora aparece acá como una persona aplicada. Son todas exageraciones. Estamos en campaña y se cree que vale todo», se quejaba Francisco de Narváez por los pasillos de la Cámara de Diputados. El legislador de Unión PRO, que enfrentará el ex presidente en la contienda electoral de la provincia de Buenos Aires, venía de almorzar con Felipe Solá y Mauricio Macri.
Palcos colmados
Los palcos del recinto lucieron colmados. Militantes del Partido Socialista, familiares de Rivas e integrantes de organismos de derechos humanos como las Abuelas de Plaza de Mayo abarrotaron las bandejas superiores con banderas con las inscripciones «Rivas presente. Argentina te necesita». A las 16.12, cuando Rivas prestó juramento ante Fellner a través de una computadora que maneja con el movimiento de sus ojos, y que traduce su escritura en una voz electrónica, el recinto estalló con una lluvia de claveles rojos y papeles picados. Pero un error en el sistema de audiotexto con el que se comunica Rivas impidió que la computadora emitiera el sonido del «Sí, juro».
«¡Néstor, una ley para que no asuman los represores!», fue el grito que llegó desde los palcos que ocupaba la barra socialista. De pie, al costado de Fellner, el ex presidente Kirchner aplaudió en silencio junto a Randazzo, Parrilli y Heller. Unos metros más atrás, alejado del pelotón que custodiaba a Kirchner, también se sumó a la emotiva jura Fernández, el ex jefe de Gabinete que dejó el Gobierno tras la pelea con el campo.
Acompañantes
En proceso de recuperación, y acompañado por su familia, Rivas fue trasladado en silla de ruedas por su compañero de bloque, Ariel Basteiro, hasta su nueva banca en la Cámara baja. En ese momento, los diputados oficialistas emprendieron el camino hacia el estrado donde estaba ubicado Kirchner para saludar al ex presidente. Primero Agustín Rossi, jefe de la bancada del gobernante Frente para la Victoria, después el abogado laboralista de la CGT, Héctor Recalde, todo el bloque intentó abrazar al esposo de Cristina de Kirchner, quien partió hacia Zárate para encabezar un acto de campaña.
Más allá de la emoción que rodeó la jura de Rivas, un exponente del socialismo kirchnerista que llegó a ocupar el cargo de vicejefe de gabinete de Alberto Fernández, hubo otros dos legisladores que asumieron sus bancas. En reemplazo del renunciante Solá, juró el peronista Juan Carlos Lorges -oriundo de Bragado y ex asesor de Alberto Fernández en la Jefatura de Gabinete- y la radical jujeña Beatriz Guerci de Siufi, en reemplazo de su correligionario Alejandro Nieva, quien se mudó del Congreso a la Auditoría General de la Nación.
Además, se aprobó la compra del paquete accionario de la empresa Lockheed Martin Aircraft Argentina SA. En caso de ser votado también por el Senado, el Estado retomará el control de la ex fábrica militar de aviones también conocida como Área Material Córdoba. Según un informe del Ministerio de Defensa presentado a las comisiones de Presupuesto, Industria y Defensa Nacional, se indica que el patrimonio al 31 de diciembre de 2008 era de $ 67 millones, con un activo de $ 277 millones, y pasivos por $ 210 millones, aproximadamente. La Cámara de Diputados también rindió un homenaje al ex presidente Raúl Alfonsín, fallecido el pasado 31 de marzo.
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