4 de mayo 2010 - 00:00

Kirchner a Unasur pese a una abstención uruguaya

Un grupo de astutos buzos tácticos navegando ayer a bordo de sus raudas motos de agua por el estanque que rodea el hotel Sofitel de la localidad de Cardales en donde sesionaron ayer cancilleres de Unasur, sello cuya secretaría asumirá Néstor Kirchner.
Un grupo de astutos buzos tácticos navegando ayer a bordo de sus raudas motos de agua por el estanque que rodea el hotel Sofitel de la localidad de Cardales en donde sesionaron ayer cancilleres de Unasur, sello cuya secretaría asumirá Néstor Kirchner.
Néstor Kirchner logró ayer por unanimidad ser designado como secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). El ex presidente podrá estar en este puesto hasta mayo de 2012, con lo que durante toda la campaña electoral del año próximo podrá mostrarse lejos de las derrotas legislativas, y rodeado de, al menos, los líderes de la región, cumpliendo tareas de coordinador del bloque regional. Kirchner hablará del Banco del Sur, de la situación de los desestabilizadores regionales, de Honduras, de la pobreza y la distribución de la riqueza en la región y de la situación de los inmigrantes en Estados Unidos; muy lejos de los vaivenes locales a los que lo somete la oposición en el Congreso. Es el costo de pasar de presidente de un país a ser secretario de un grupo de presidentes.

Para las próximas semanas se espera una decisión personal de Kirchner sobre su futuro como legislador. Algunos hablan de renuncia, ya que no quiere optar por la licencia ante la dificultad del Frente para la Victoria para lograr los votos necesarios en la Cámara de Diputados. Allí la oposición, que es mayoría, rechaza esta designación en la UNASUR. Si Kirchner deja de ser diputado, asumirá Dante Dovena. El ex presidente se liberaría de los malos tragos a los que se lo somete en el Congreso, donde además hasta ahora tiene presencia marginal (sólo concurrió dos veces, a su asunción el 10 de diciembre y a la presentación de su esposa del 1 de marzo). Pero para esto habrá que aguardar algún aplacamiento del espeso clima político para eludir las críticas de quienes harán escarnio de la palabra «renuncia».

Kirchner logró que los cancilleres del bloque acepten que la sede de la UNASUR esté, hasta que se termine de construir la residencia definitiva en Quito, Ecuador, en Buenos Aires, con lo cual los viajes al exterior podrán ser decididos según la importancia de la invitación y la necesidad de apartarse de los problemas locales.

La designación de Kirchner quedó sellada ayer, cuando en el plenario de ministros de Relaciones Exteriores de los 12 miembros de este bloque regional por ahora en gestación institucional, decidieron avalar el nombramiento. La cuestión no fue fácil. Incluso resultó más polémica que lo que le hubiera gustado al ex presidente, pese a que su postulación se elevó «por unanimidad» ante el Consejo de Jefes de Estado que hoy protagonizará la cumbre.

No sólo hubo problemas para que Uruguay levantara el veto al que Tabaré Vázquez sometía las aspiraciones del argentino. Tampoco Colombia, Perú y las naciones más pequeñas del bloque (Guyana y Surinam) estaban ayer convencidas de las bondades de contar con el santacruceño como cabeza de la institución regional. Desde la Argentina se esperaban los problemas que impondría Uruguay, a partir de las presiones internas que José Pepe Mujica debía soportar. De hecho, hasta último momento, su vicepresidente, Danilo Astori, se manifestaba a favor de mantener el veto contra el patagónico. Tampoco el canciller uruguayo Luis Almagro (cercano a Vázquez) mostró mucha pasión por la llegada de Kirchner al sillón. Ambos uruguayos exigían en discusiones internas en el gabinete montevideano que el Gobierno de Cristina de Kirchner definiera la forma y el momento en que liberaría el puente San Martín de Gualeguaychú, como paso previo al voto positivo. Como desde Buenos Aires la semana pasada, en vivo y en directo desde Olivos, los uruguayos escucharon que no hay decisión política de despejar el puente, tanto Astori como Almagro cuestionaban el levantamiento del veto y su mutación a una abstención. Ante su gabinete, el viernes pasado, Mujica anunció su decisión asumiéndola como una cuestión personal para mantener las buenas relaciones con el Gobierno argentino. Finalmente, la orden que ayer Almagro cumplió en la reunión de cancilleres es que su país no se opondrá hoy a la designación de Kirchner.

Aunque también mantuvieron su abstención, no mostraron mucha simpatía por la llegada de Kirchner al bloque Perú ni Colombia, dos países que acompañaban a Uruguay en los días de Vázquez, y que por lo bajo no consideran que la llegada del santacruceño será una buena señal para el nacimiento de un bloque regional. Ambos Estados están en plena negociación para ampliar sus acuerdos comerciales y políticos con Estados Unidos, donde Kirchner no es visto como un candidato ideal.

De la reunión, presidida por Taiana, participaron ayer sus colegas de Colombia (Jaime Bermúdez); Uruguay (Luis Almagro); Perú (José Antonio García Belaúnde); Guyana (Carolyn Rodríguez); Venezuela (Nicolás Maduro); Chile (Alfredo Moreno); Ecuador (Ricardo Patiño); Bolivia (David Choquehuanca) y por Paraguay está el vicecanciller Jorge Lara Castro, un aliado de Fernando Lugo, enemigo del vicepresidente Federico Franco (ver nota aparte). Por Brasil participó el embajador en la Argentina Enio Cordeiro, ya que Amorim participa de una cumbre de desarme en Washington del G-20, donde viajará Taiana esta noche.

No hubo vueltas para tratar el tema. El propio Patiño, organizador del debate al ser el representante del país que tiene la presidencia pro témpore del bloque, anunció que la designación del secretario general de la UNASUR sería el primer tema a discutir en la agenda.

Gran parte del debate por la unción de Kirchner se dio al discutir sobre si para que sea electo se necesitaba unanimidad de votos positivos o simplemente que haya una mayoría a favor y alguna abstención. El estatuto no aclara el punto, y para el ecuatoriano Patiño la única prohibición sería el veto concreto de un país. Al no haberlo, el camino a Kirchner estaba despejado y, eventualmente, en el futuro podría haber alguna especificación en el estatuto del bloque, documento que está además en elaboración definitiva ya que sólo cuatro naciones lo avalaron oficialmente en sus Congresos.

A las 19:17 horas, Patiño llamó a los invitados para dar la novedad: los cancilleres, «por unanimidad», no se oponen a que «Néstor Carlos Kirchner sea elegido secretario general de la UNASUR», decisión que formalmente decidirán hoy al mediodía los jefes de Estado.

Dejá tu comentario