26 de agosto 2009 - 00:00

Kirchnerismo ya seduce a Latorre

El jueves pasado, Carlos Reutemann y Roxana Latorre se sentaban en el recinto del Senado todavía en bancas contiguas. La pelea entre ambos, de todas formas, ya estaba en su punto máximo.
El jueves pasado, Carlos Reutemann y Roxana Latorre se sentaban en el recinto del Senado todavía en bancas contiguas. La pelea entre ambos, de todas formas, ya estaba en su punto máximo.
El kirchnerismo ingresó ayer de pleno en la pelea entre Carlos Reutemann y Roxana Latorre por la firma que la senadora estampó en el dictamen del proyecto de prórroga de las facultades delegadas ya convertido en ley en el Senado. Desde la bancada que preside Miguel Pichetto comenzaron las acciones para «salvar» a Latorre de las acusaciones de haber colaborado con el Gobierno para permitir que se habilitara el debate de esa ley. Un comunicado oficial de ese bloque hasta llegó a explicar que la firma de la santafesina no había sido necesaria para emitir el dictamen, algo que rechaza toda la oposición.

La justificación a Latorre sólo fue una parte del operativo seducción del oficialismo a la ex aliada de Reutemann, que ahora pasará a formar una bancada unipersonal en el Senado, que pasará a ser necesaria para el kirchnerismo después del 10 de diciembre, cuando cambie la conformación del Congreso. Abundaron también las respuestas a las duras declaraciones de Reutemann del lunes pasado, cuando denunció una operación del Gobierno en su contra.

Desde Diputados, un enemigo provincial del ex corredor, el presidente del bloque oficialista, Agustín Rossi, también abundó en esa guerra. «Le pido que no involucre al kirchnerismo en su pelea con Latorre», dijo Rossi. «No necesitábamos el voto de ella ni para el despacho ni para la ley».

El diputado sostuvo que el ex gobernador «se tiene que hacer cargo» de la disputa con su ex aliada y «tratar de echarle la culpa a un tercero es una falacia. Lo que no puede hacer Reutemann es involucrar al kirchnerismo como causante de lo que pasa entre él y Latorre».

«Nos preocupa que Reutemann haya convertido esta disputa que tiene con su ex aliada o subordinada, involucrándonos como espacio político a nosotros», se quejó Rossi y subrayó: «Si hay alguien que se quiere sacar la responsabilidad culpándonos a nosotros, lo hace falazmente».

Rossi fue a elecciones el 28 de junio con una lista propia enfrentada con el reutemismo y terminó tercero, aunque con votos suficientes como para renovar su banca. De ahí que ahora cuestione a Reutemann: «Esa pareja ha funcionado 20 años y todos la hemos sufrido, yo entre ellos. Hasta hace pocas horas, la principal vocera de Reutemann era Latorre o sea que la disputa entre ellos es dentro del propio espacio político y tendrá que resolverse y se resolverá con los cánones del espacio político», dijo ayer.

Latorre firmó en disidencia total el dictamen sobre facultades delegadas una semana antes que el kirchnerismo llevara el proyecto para debatirlo en el recinto del Senado. De acuerdo con los registros de ese día, fue la octava firma en ese despacho, imprescindible para cubrir el número mínimo que le permitiera al Gobierno obtener el dictamen de mayoría y llegar a tiempo con el reglamento para debatirlo en la sesión del jueves pasado. Es decir, tres días antes que venciera la delegación de facultades del Congreso hacia el Gobierno en diferentes materias, entre las que se incluye el manejo de los aranceles aduaneros y, por lo tanto, las retenciones a las exportaciones.

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