El exministro de la Producción, Matías Kulfas, le presentó ayer personalmente a Alberto Fernández su carta de renuncia. No fue un trámite normal para un funcionario que se retira del Gobierno y mucho más en estas condiciones. Kulfas redactó una extensa carta que parece más un resumen de gobierno que una renuncia y aprovechó para ratificar allí todos sus dichos sobre la licitación del gasoducto Néstor Kirchner.
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Kulfas presentó renuncia en carta XL y el Gobierno negó las acusaciones
Se reunió con Alberto Fernández. En su misiva insistió con el contenido del off de récord. La Presidencia salió inmediatamente a rechazar los términos de la acusación del exministro.
El exministro se reunió en Casa Rosada con Alberto Fernández y le entregó personalmente la misiva. Escuetamente le dijo al periodismo: “Vine a darle un abrazo al Presidente, a quien tengo un afecto personal y traerle la renuncia, es todo lo que tengo para decirles”.
Kulfas llegó a Casa de Gobierno acompañado por su hijo y tras la reunión con Fernández se despidió también del jefe de Gabinete, Juan Manzur, y de la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra.
La despedida, a pesar de la cercanía personal con el Presidente, no fue totalmente calma.
“Es éticamente reprochable hablar en off en desmedro de otro. Así siempre lo he expresado públicamente. No avalo esos procederes y comparto el malestar expresado por @CFKArgentina El debate que debamos dar, démoslo con responsabilidad”, publicó Alberto Fernández en sus redes sociales antes de que se diera a conocer el pedido de renuncia.
Los duros términos en los que se refirió al Presidente al episodio están estrechamente vinculados a los motivos de salida de uno de sus ministros. Según pudo reconstruir este medio, la decisión de echar a Kulfas del Ministerio de Desarrollo Productivo respondió a que el saliente ministro desoyó dos de los pedidos que hizo el jefe de Estado a su Gabinete: que terminaran con los off y que defendieran la unidad de la coalición.
En su carta Kulfas había insistido: “A propósito de este tema, ratifico lo dicho el viernes al finalizar el acto aniversario por los 100 años de YPF en Tecnópolis: si algo cabe reprocharse respecto al contenido nacional de los insumos del gasoducto, eso debe atribuirse pura y exclusivamente a las características de la licitación realizada por la empresa IEASA, cuyos miembros, al igual que el equipo de la Secretaría de Energía, responden políticamente a la Sra. Vicepresidenta”.
Poco después de la presentación de la carta de renuncia el Gobierno salió a despegarse de las acusaciones de Kulfas contra el kirchnerismo.
Lo hizo a través de la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti. “El Gobierno Nacional rechaza las acusaciones vertidas por Matías Kulfas en su carta de renuncia y no comparte los conceptos sostenidos en ese sentido”, escribió Cerruti en su cuenta de Twitter. En otro tuit, la funcionaria explicó que “el presidente Alberto Fernández está convencido de la necesidad de seguir trabajando por la unidad de la coalición de gobierno, construyendo acuerdos en la diversidad y gobernando con plena transparencia en todas las áreas.
Tras el ajetreado fin de semana, marcado por la renuncia de Kulfas, que había sido pedida por Alberto Fernández luego de que Cristina de Kirchner acusara al por entonces ministro de difundir un off en su contra, el economista dio a conocer ayer los motivos de su salida, aunque esas explicaciones ahora tendrán quizás otro camino en la Justicia.
La tormenta se desató el viernes, tras el acto en Tecnópolis por los 100 años de YPF. Allí se reencontraron Cristina de Kirchner y Alberto Fernández y, si bien fue moderado, hubo fuego cruzado entre los principales jugadores de la coalición gobernante.
En ese evento, Cristina le reclamó al Presidente que usara “la lapicera” en favor de los más necesitados. “El que quiera gobernar la Argentina sin tensiones ni conflicto, que se postule a la presidencia de Suiza”, disparó antes de eso, y cuestionó detalles en la construcción del gasoducto Néstor Kirchner.
Ese mensaje fue dirigido a Kulfas, uno de los funcionarios que menos simpatía despertaron en el ala kirchnerista del Frente de Todos. Al día siguiente, un mensaje en off enviado desde el Ministerio de Producción a la prensa sostenía: “La lapicera la tienen que usar los funcionarios de Cristina, que fijaron las condiciones para darle la construcción de las cañerías del gasoducto de Vaca Muerta a Techint”.
Ese mensaje llegó a la vicepresidenta, quien expuso la situación en las redes sociales y dejó al economista y amigo de Alberto Fernández al borde del abismo. Fue el propio Presidente quien horas más tarde le pidió la renuncia.
Alberto Fernández no dudó sobre que posición tomar tampoco ayer y finalmente, tras la despedida personal, decidió que el Gobierno rechazara las acusaciones.


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