La sequía y las malas políticas implementadas por el Gobierno fueron señaladas como las causas de que la Argentina dejara de producir el alimento que demandan anualmente unos 123 millones de personas, según informó ayer un trabajo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
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Por menor producción de carne vacuna -señaló CRA- se perdieron 705 millones de raciones calóricas diarias. En cambio, la menor producción de trigo entre las campañas 2007-2008 y 2008-2009 motivó que dejaran de producirse casi 31 millones de raciones calóricas anuales.
A su vez, la caída en la siembra y cosecha de soja derivó en casi 58 millones de raciones anuales menos. La diferencia en la recolección de maíz mermó en 33,2 millones de raciones. La suma arroja un número de 123.610.314 raciones anuales que se perdieron.
Para hacer una evaluación ajustada, el vicepresidente de la entidad, Néstor Roulet -que presentó ayer el informe-, convirtió los alimentos que se dejaron de producir (carne vacuna, trigo, maíz y soja) en raciones calóricas diarias y según la necesidad anual por personas obtuvo las raciones calóricas anuales que dejó de producir el país. Tuvo en cuenta que un kilogramo de carne -res sin hueso- tiene 2.400 kilocalorías y que los granos -una vez convertidos en materia seca- presentan el siguiente esquema: trigo, 3.390 kilocalorías; maíz, 3.150 kilocalorías y la soja, 3.400, kilocalorías.
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