La recaudación supera la esperada por las autoridades palestinas, que contaban con obtener u$s 4.000 millones para reconstruir Gaza, devastada tras la ofensiva israelí de julio y agosto en represalia por el lanzamiento de cohetes desde ese enclave y que costó la vida a más de 2.100 personas.
La mitad del dinero recaudado será destinada a la reconstrucción de la Franja y la otra mitad a las necesidades del pueblo palestino, añadió el ministro noruego, cuyo país organizó la conferencia junto con Egipto y Palestina.
De esta manera, los participantes acordaron acompañar la reconstrucción con un apoyo global al presupuesto del Gobierno de unidad palestino para desarrollar también Cisjordania.
La contribución de la Argentina "se llevará a cabo en las áreas de poblaciones desplazadas, agua corriente y cloacas, salud, remoción de municiones sin explotar y reconstrucción del tejido social, entre otras", informó ayer el canciller Héctor Timerman. En términos concretos, el aporte significará la presencia de 236 misiones técnicas en materia agrícola y pesquera, sanitaria y de asistencia humanitaria, entre otros. Además, proveerá 72 millones de litros de agua potable y proyectos de seguridad alimentaria que beneficiarán a 1.000 familias.
Los donantes aceptaron que la reconstrucción se financie a través del Gobierno palestino y reclamaron además que haya una solución definitiva al conflicto en Medio Oriente para evitar que se repita la guerra, según el borrador del comunicado final de la conferencia.
También recordaron que la eficacia de la reconstrucción de la Franja está condicionada al levantamiento del bloqueo y a la anulación de las restricciones de Israel sobre la circulación de personas y de mercancías desde y hacia los territorios palestinos. Asimismo, precisaron que "es imposible que triunfe la reconstrucción en Gaza sin proporcionar una visión internacional unificada para recuperar la estabilidad y afrontar los desafíos de largo plazo" en la Franja, se reza en el borrador.
Las principales donaciones fueron la de Qatar, con u$s 1.000 millones, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, 200 millones cada uno, la Unión Europa (UE) 450 millones y EE.UU. otros u$s 212 millones.
Por primera vez, el movimiento islamista palestino Hamás, una organización que Israel, Washington y la UE consideran terrorista, aceptó públicamente la ayuda financiera internacional, pero reclamó "que esta vez llegue".
| Agencias EFE, AFP y Reuters, |
y Ámbito Financiero


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