16 de julio 2010 - 00:00

La Argentina ingresó a la elite “gay friendly”

No son muchos los países en los que rige el matrimonio igualitario tal como se sancionó ayer en el Senado; apenas una decena, y ninguno latinoamericano. En la región, Uruguay es el que más lejos había llegado al respecto, aunque con un nombre que rechazan quienes promovieron la reforma del Código Civil en el país: unión concubinaria. Ella rige desde 2008, y desde 2009, tras un encendido debate, el oficialista Frente Amplio y algunos legisladores del Partido Colorado (liberal, de José María Sanguinetti y Jorge Batlle) consagraron el derecho a adopción de niños.

Más agitada todavía sigue siendo la pelea sobre el tema en México. El Partido de la Revolución Democrática (PRD), que domina hace años el Distrito Federal, aprobó en diciembre pasado el matrimonio con derecho a adopción más allá de la opción sexual de los contrayentes. Casi una isla en el país, que incluso desató reformas en otros distritos con el fin de ajustar clavijas contra la posibilidad de que gays y lesbianas puedan casarse.

División

En EE.UU., rechazada por una ley federal, la cuestión se divide según el Estado, aunque en la mayoría el matrimonio homosexual no está contemplado.

Aquellos que tienen mayor tradición demócrata, como Vermont, Massachusetts, Maine y Connecticut, han incorporado el matrimonio gay a su legislación. Otros, como Nueva Jersey y Nueva York, tienen figuras valoradas por las ONG de género, en tanto que California se metió en un limbo jurídico. Se da la paradoja de que tiene 18.000 parejas gays ya casadas y reconocidas, pero hoy ya no está permitido el matrimonio, que fue bloqueado en un referendo en noviembre de 2008. En Canadá, el empuje de las provincias consagró la igualdad de derechos a nivel nacional en 2005.

Cruzando los mares, Sudáfrica, que no habrá avanzado mucho en fútbol pero sí en derechos civiles, tiene el matrimonio homosexual en vigor gracias a un fallo de la Corte Suprema, que forzó al Parlamento a adecuar la legislación hace cuatro años. Ese país legaliza también la poligamia; su presidente tiene por lo menos cinco esposas.

A su vez, Australia, Brasil o Israel, entre otros, desarrollaron figuras que contemplan parejas del mismo sexo en alguna parte o ciudad del país, pero sin dudas, el continente que más ha progresado en la materia es Europa.

Dinamarca había avanzado en 1999 cuando legisló que homosexuales en unión civil pudieran adoptar al hijo de su pareja.

Similar norma adoptó Alemania en 2001. El mismo año, casi una década antes que algunos vecinos, Holanda fue el primer país del continente en aprobar el matrimonio igualitario con derecho libre a adopción.

Pasiones

El socialista José Luis Rodríguez Zapatero encendió pasiones en España cuando presentó su iniciativa en ese sentido. Centenares de miles de personas se volcaron a las calles para apoyar o rechazar una ley que finalmente fue aprobada en 2005. En un curso que se podría constatar similar al que se vive hoy en la Argentina, tal vez dejándose madrugar, el conservador Partido Popular atinó a enarbolar un proyecto alternativo de unión civil sin derecho a adopción, pero consagrando otros reconocimientos. Fue tarde y ganó Zapatero.

En suma, Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Portugal, Suecia, Noruega e Islandia reconocen matrimonios más allá del sexo (los cuatro últimos modificaron su legislación recientemente). Otros, como Dinamarca, Hungría (aún en debate jurídico) y Uruguay, a los que se suman los británicos Inglaterra y Gales, tienen figuras legales asimilables al matrimonio con derecho a adopción, y muchos más tienen legislada o aprobada por la Justicia la unión civil sin posibilidad, o con posibilidad restringida, de que las parejas del mismo sexo tengan hijos reconocidos.

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