10 de septiembre 2013 - 00:00

La Argentina volverá a La Haya si Botnia aumenta producción

El canciller Héctor Timerman le confirmó ayer al gobernador Sergio Urribarri que  el Gobierno argentino no avalará un pedido para que UPM incremente su límite de producción anual de celulosa.
El canciller Héctor Timerman le confirmó ayer al gobernador Sergio Urribarri que el Gobierno argentino no avalará un pedido para que UPM incremente su límite de producción anual de celulosa.
El Gobierno argentino volverá a presentar una demanda ante la Corte Internacional de La Haya si finalmente Uruguay autoriza una ampliación de la producción de la pastera UPM (ex Botnia), lo que significaría un nuevo incumplimiento del Tratado del Río Uruguay. Ayer, el canciller Héctor Timerman dijo que la Argentina será "inflexible" en esa cuestión.

En 2010, ese tribunal determinó que Uruguay violó el acuerdo sobre el río compartido y consideró que las pruebas aportadas por la Argentina no probaban que la pastera contaminara. Sin embargo, instó a las partes a designar un comité científico para que monitoree de manera permanente la incidencia de la planta sobre el medioambiente.

La postura del Ministerio de Relaciones Exteriores fue confirmada al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y al intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, durante un encuentro en Buenos Aires solicitado por la provincia ante la polémica desatada a partir de la pretensión de la pastera de incrementar su producción y ante la sospecha también de la instalación de una tercera planta en la costa vecina.

El canciller recordó que el "Tratado del Río Uruguay impide que unilateralmente se modifiquen las condiciones ambientales" de ese cauce de agua, y evaluó que "aumentar la producción es modificarla".

A la vez, recordó que el país "ha presentado innumerables muestras de que el río ya fue afectado por la construcción de Botnia".

Ante la pretensión de la pastera finlandesa de aumentar la producción por encima del millón de toneladas de celulosa permitido por año, la Argentina solicitó que el comité científico -integrado por representantes de ambos países- determine el grado de contaminación al que está siendo sometido el río Uruguay y que la empresa Botnia haga las modificaciones necesarias.

Tras la reunión, Urribarri subrayó: "Nos vamos muy conformes porque el canciller nos ratificó que la posición argentina es inflexible y que no se autorizará ningún incremento de producción de la pastera".

Ayer, durante la reunión -de la que también participó el senador Pedro Guastavino- hubo coincidencias en que si eventualmente se tomara una decisión unilateral en ese sentido, se analizará "seriamente" acudir nuevamente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. "Pero estamos hablando de hipótesis. Hoy la realidad es que el Gobierno argentino es inflexible en cuanto a no autorizar ningún incremento en la producción de la planta", afirmó el gobernador.

Y agregó: "Soy muy respetuoso del Gobierno de Uruguay, como lo soy de cualquier Gobierno democrático del mundo. Sin duda, lo que uno pretende, para despejar cualquier tipo de duda, es un pronunciamiento del Gobierno de Uruguay de cómo va a actuar ante un pedido de incremento de la producción de la planta ubicada a la vera del río que compartimos".

En cuanto a la posible instalación de una nueva pastera, también de la firma UPM, los funcionarios argentinos buscaron transmitir tranquilidad a los ambientalistas de Gualeguaychú: "Las autoridades uruguayas negaron que fuera a construirse sobre la margen del río Uruguay", lanzaron en un intento por apaciguar el malestar creciente.

Participaron también del encuentro Susana Ruiz Cerutti, secretaria Legal de la Cancillería; y Diego Tettamanti, subsecretario de Política Latinoamericana.

Este domingo, el presidente José Mujica, dijo que "lo ideal" sería tomar una decisión sobre permitir un aumento o no de la producción a UPM antes de que viaje a los Estados Unidos para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el próximo 23 de septiembre.

En tanto, esta semana los embajadores Guillermo Pomi -de Uruguay- y Dante Dovena -de la Argentina- mantendrán un encuentro para analizar el pedido de la pastera. De esta manera, las embajadas de ambos países serán los territorios donde se negociará y evaluarán las conveniencias políticas y económicas de un incremento en la producción de celulosa.

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