12 de mayo 2009 - 00:00

¿La Argentina y Brasil en una OPEP sojera?

Un asociación entre argentinos y brasileños permitiría negociar mejor la producción de soja, calculó Doria Turchi, especialista de Aapresid.
Un asociación entre argentinos y brasileños permitiría negociar mejor la producción de soja, calculó Doria Turchi, especialista de Aapresid.
«Hay que trabajar sobre la idea de que los agentes causantes de estrés están influyendo sobre los rindes mucho antes de que las plantas manifiesten los síntomas», afirmó la ingeniera Doria Turchi de la regional San Jorge de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), luego de un viaje de trabajo a Brasil donde analizó la producción del país vecino.

Estas fueron las principales conclusiones de la especialista al comparar el sector agrícola de los dos países y afirmar que la Argentina y Brasil podrían conformar una «OPEP sojera»:

- Ambos países podrían trabajar juntos en soja y así conformar una OPEP sojera para negociar mejor nuestra producción y trabajar como un núcleo productor de alimentos en Sudamérica.

- Los dos se encuentran en una situación de rentabilidad muy ajustada. Hoy se trata de trabajar ideas, más que de tecnologías. Poseemos numerosas herramientas a partir de los conocimientos que ya manejamos, pero tenemos que buscar usarlas con eficiencia e inteligencia. Hoy más que nunca es necesario lograr los máximos rindes, no para cruzar barreras tecnológicas, sino para ser mejores empresarios. Eso es viable acá, en Brasil y en cualquier otro país.

- La Argentina y Brasil tienen mucho que aprender uno del otro, más allá de lo técnico. En el caso nuestro, en comparación con la agricultura brasileña rescato la idea de previsión ante las adversidades que tienen allá (sistemas de alerta climático, investigación sobre plagas que están siendo favorecidas por el cambio climático, etc).

- Hay que trabajar profundizando la idea de que los agentes causantes de estrés (plagas, enfermedades, sequía, etc.) están influyendo sobre nuestros rindes mucho antes de que las plantas nos manifiesten los síntomas de ese daño. Las tasas de aparición y crecimiento de estos agentes que Brasil tiene, considerablemente más aceleradas que las nuestras, posibilitan un estudio de resultados mucho más visibles y contundentes, que nos hacen ver con claridad lo que nos puede estar pasando aquí sin que nos estemos percatando de esto.

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