19 de septiembre 2018 - 00:00

La austeridad de López Obrador provoca un éxodo de funcionarios

Unos 200 trabajadores del Banco de México están buscando empleo en el sector privado, mientras que directivos de organismos estatales comenzaron a gestionar su retiro.

Ejemplo. López Obrador se bajó el sueldo en un 40% en relación al que percibió Enrique Peña Nieto. Sus diputados hicieron lo propio.
Ejemplo. López Obrador se bajó el sueldo en un 40% en relación al que percibió Enrique Peña Nieto. Sus diputados hicieron lo propio.
Ciudad de México - La aprobación de una ley que reduce drásticamente los salarios de los funcionarios públicos y prohíbe que nadie gane más que el presidente de la República, impulsado por el mandatario electo Andrés Manuel López Obrador, desencadenó un éxodo de trabajadores en algunos órganos del Estado.

Algunos de los cuadros más experimentados de diversas entidades, sobre todo autónomas, en particular del Banco de México (Banxico, central), comenzaron a gestionar su retiro o bien a trasladarse a empresas privadas, temerosos de ver mermados sus ingresos y menguado su estilo de vida.

Entre las renuncias presentadas desde agosto figuran la de José Luis Corvera, secretario de la Junta de Gobierno, y Pascual Ramón O'Dogherty, que pasaron más de 30 años en el organismo autónomo, temerosos de que se reduzcan sus ingresos hasta un 30%.

El diario El Universal calculó que el recorte de sueldos y prestaciones afectará a 34.500 funcionarios que actualmente ganan más de lo que recibiría el futuro presidente, que asumirá su cargo el 1 de diciembre próximo.

En el caso del Banxico, el diario señaló que "se está retirando el capital humano de mayor rango y valor curricular" mientras que "las nuevas generaciones, que se están formando, viven con incertidumbre sobre su futuro laboral".

"Todos los días los colaboradores se encuentran con la noticia de cartas de despedida que llegan a los correos electrónicos institucionales anunciando su retiro", señaló.

Se calcula que sólo en el caso del banco central, al menos 200 funcionarios "están buscando nuevos horizontes en el sector privado e incluso en el extranjero" si no están en condiciones de jubilarse.

La semana pasada, el Congreso dominado por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda), el partido fundado por López Obrador en 2014, aprobó el recorte de sueldos de la alta burocracia.

La llamada Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos establece que nadie ganará más que el presidente, es decir, 108.000 pesos mexicanos mensuales (unos 5.200 dólares), 40% menos que el actual mandatario Enrique Peña Nieto, y abolió las pensiones de los expresidentes.

Los críticos de inmediato hicieron notar que la disposición no aplicaría para algunas entidades como la empresa gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex), a menos que se reforme la Constitución.

Por ahora, la normativa no aplica tampoco para el Poder Judicial, en el cual el presidente de la Suprema Corte cobra cinco veces más que lo que ganará López Obrador, unos 24.000 dólares por mes. También estarán exentos quienes desempeñen empleos altamente especializados en el Gobierno, que incluyen una alta remuneración.

Una lluvia de críticas acompañó esta medida, entre ellas las del excanciller Jorge Castañeda, quien comentó el golpe que podría representar esta medida para los diplomáticos mexicanos en el exterior.

El también académico señaló que "hay pocos jefes de misión que ganen menos" de lo que ganará ahora el presidente y además "muchos se benefician de ayudas de renta o de escuela para sus hijos menores de edad".

Agencia ANSA

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