31 de agosto 2018 - 00:00

La banca tradicional y la digital buscan forma de asociarse y convivir

Una entidad clásica como Bapro y el flamante banco 100% digital Wilobank son casos extremos que reflejan la transformación del negocio financiero.

Juan Curutchet.
Juan Curutchet.
En dos meses, el banco digital Wilobank reclutó 13.000 clientes. Y proyecta llegar a 50.000 a fin de año. En tanto, el Banco Provincia ya cuenta con 650.000 usuarios que operaran a través del teléfono celular. Y otro 1,5 millón de usuarios de la home banking.

Las cifras hablan a las claras de la extensión de un fenómeno cada vez más frecuente: el desarrollo de la tecnología aplicada al negocio financiero. También reflejan, claro, la brecha que todavía existe entre la banca tradicional y los nuevos jugadores digitales. Los primeros son dueños, cómodamente, de la gran masa de clientes que todos desearían capturar.

Wilobank es el primer banco 100% digital del mercado argentino. Tiene como socio principal al empresario Eduardo Eurnekián y su cara visible es Guillermo Francos, un ex Banco Provincia.

Francos compartió ayer un panel con Juan Curutchet, actual presidente del Bapro, junto a otros protagonistas de las finanzas digitales. Fue en el marco de BankTech, un seminario sobre tecnología y finanzas.

El titular de Wilobank reveló también que los primeros pasos en este mercado no son fáciles para nadie. "Del 100% de usuarios que descargaron nuestra aplicación en sus celulares, el 45% no logró completar las operaciones por incompatibilidad de tecnologías".

Además, la coyuntura económicano ayuda dice Francos: "Calificamos a clientes para préstamos por un total de $150 millones, pero sólo se tomaron $25 millones. La gente no está muy segura de tomar créditos en la circunstancia que vive el país".

Para captar clientes, Wilobank adoptó una estrategia similar a la de ING en Europa: pagar 20% de interés por los depósitos a la vista. "Es algo que los bancos tradicionales, por sus altos costos, no pueden ofrecer". Ahí reside el diferencial de la oferta digital: sin estructura física los costos operativos son casi nulos y eso les permite ofrecer servicios baratos.

Igual, Francos admite que "envidiamos la cantidad de clientes" de la banca tradicional. Lo dice justo cuando Curutchet resalta que el Bapro tiene un total de 4 millones de clientes. Y revela que casi la mitad de los plazos fijos y los créditos personales se tramiten por internet. Pero, aclara, el cliente sigue demandando algún vínculo físico con el banco. Por eso, no ve como excluyentes ambos mundos, sino complementarios: "Integrar las virtudes y ventajas del mundo digital a los negocios da mucha fortaleza".

"Lo digital es sólo el canal. Lo que te diferencia es qué le ofrecés al cliente", sintetizó Alejandro Muszak, CEO de Wenance.

Dejá tu comentario