10 de mayo 2012 - 00:00

La boleta única se cocina a fuego lento en Diputados

Jorge Landau
Jorge Landau
Un plazo de trabajo de cuatro meses y la creación de una subcomisión especializada dentro de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Con este esquema, el kirchnerismo reflotó ayer en la Cámara de Diputados el debate sobre la boleta única, proyecto que parece destinado más a entretener a los legisladores que a convertirse en ley. Tanto que el inicio de las deliberaciones se dio en medio de las carcajadas generalizadas de los diputados presentes ayer en el Anexo. «Estamos dispuestos a ser seducidos», propuso la dama del encuentro, la kirchnerista Diana Conti. El primer coqueteo estuvo a cargo del bonaerense Alberto Asseff (PNC-UNIR), quien tomó el guante y contraatacó a la jefa de la comisión: «Y yo estoy dispuesto a seducirla».

Luego de una hora y media de discusión, los diputados acordaron llamar a una próxima reunión en 15 días en la que se convocará a miembros de la Dirección Nacional Electoral, de la Justicia de primera instancia y a expertos de organizaciones no gubernamentales. También se citará a abogados constitucionalistas y a funcionarios de las provincias en las que ya se implementaron sistemas de boleta única, como Córdoba y Santa Fe.

Conti (FpV), que preside la Comisión de Asuntos Constitucionales, aseguró que el oficialismo «está dispuesto a dar un debate serio» sobre la cuestión y rechazó en ese sentido críticas de la oposición sobre la falta de voluntad del Poder Ejecutivo para la implementación del nuevo sistema. El diputado Jorge Landau (FpV), quien quedó a cargo de la subcomisión de boleta única, destacó la necesidad de «buscar remedios para las distintas patologías que tiene el sistema electoral actual» y consideró que «es indispensable dar el debate no sólo porque se trata de la custodia de la voluntad popular sino porque toda modificación que se haga tiene implicancias en el sistema político».

Dictamen propio

La diputada Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, presentó un dictamen propio, cuestionó la voluntad del oficialismo para crear el sistema de boleta única y aseguró que éste le «haría muy bien al pueblo argentino porque evitará inconvenientes como el robo de boletas en el cuarto oscuro».

El diputado Carlos Kunkel (FPV) les recriminó a los legisladores de la oposición las denuncias sobre robos de boletas al señalar que en la Dirección Nacional Electoral «no hay registros de ninguna denuncia» y los instó a presentarlas. Ricardo Gil Lavedra (UCR) evaluó que la boleta única «es un paso decisivo para la democracia» y cuestionó que en el actual sistema «los partidos políticos sean los encargados del diseño, la confección, la distribución y el control de las boletas» cuando «esta tarea -dijo- debería estar en manos del Estado».

En relación con la boleta única, hay seis proyectos con estado parlamentario: uno del radicalismo, uno del PRO, uno del peronismo disidente, uno del GEN, uno de la Coalición Cívica y uno de Unión por San Juan. En caso de prosperar en la Comisión de Asuntos Constitucionales, que se fijó un plazo de al menos cuatro meses para analizar las iniciativas, los proyectos deberán ser considerados también por las comisiones de Justicia y de Presupuesto y Hacienda.

Los cuatro proyectos para implementar el voto electrónico pertenecen al macrismo, al Frente Peronista a Unión por San Juan y al Frente para la Victoria; y en caso de avanzar deben ser considerados también por la Comisión de Comunicaciones e Informática.

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