Una acción en Siria, que de acuerdo con las últimas señales parece inevitable, está condicionada a la existencia de pruebas que la legitimen, si es necesario, por fuera la ONU. Aunque los tres países que liderarían la intervención ya cuentan con el no de Rusia y China en el organismo (ambos tienen derecho a veto), buscan agotar todas las instancias antes de lanzarse de forma unilateral, en un intento de evitar las polémicas que rodearon la invasión a Irak en 2003, fundamentada también en la existencia de armas de destrucción masiva que jamás se hallaron. De acuerdo con analistas, el objetivo es dejar claro que Occidente hizo todo lo necesario para encontrar una posición común.
Como parte de ese plan, ayer se reunieron a puertas cerradas los representantes de los cinco miembros permanentes del Consejo para discutir una posible resolución. Dos horas de encuentro que volvieron a dejar patente la profunda división de sus miembros.
El proyecto de Londres propone el uso de "todas las medidas necesarias bajo el Capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas para proteger a los civiles de la armas químicas" y condena el supuesto uso de ese armamento por parte del régimen de Al Asad, algo que siguen negando Damasco y sus aliados. Este texto es similar al que fue aprobado en 2011 para llevar adelante bombardeos en Libia contra Muamar al Gadafi, y que deparó interpretaciones divergentes en cuanto a si autorizaba o no el uso de la fuerza.
Al cierre de esta edición, el presidente Barack Obama afirmó en una entrevista con la TBS que "en Siria podemos utilizar un procedimiento que no nos haga caer en un largo conflicto o una repetición de la guerra contra Irak". Así, dejó claro que las operaciones militares serán de alcance limitado, por breve tiempo, y no tendrán por objetivo alterar el equilibrio entre las fuerzas de Al Asad y los combatientes rebeldes.
"No he tomado una decisión", insistió y añadió que su equipo también está convencido de que una "participación militar directa en la guerra civil en Siria no ayudaría a la situación" actual. Al ser consultado sobre los objetivos estratégicos de los eventuales ataques, Obama dijo que el Gobierno sirio "recibirá una señal bastante fuerte de que es mejor que no lo hagan nuevamente".
Según la CNN, el informe con las supuestas pruebas que prepara EE.UU., y que incluiría detalles recolectados por los servicios de inteligencia, ya fue entregado a miembros del Capitolio, los cuales deben respaldar la orden presidencial de ataque. La presentación oficial del caso frente a los parlamentarios ser hará hoy, tras insistentes pedidos de los republicanos.
Mientras, el primer ministro británico, David Cameron, se vio obligado a última hora a cambiar de opinión sobre el debate que hoy se llevará a cabo sobre el tema en la Cámara de los Comunes, ante el rechazo de la oposición laborista a un ataque sin el aval de la ONU.
El Parlamento votará hoy sobre el principio del uso de la fuerza en respuesta a esa "atrocidad". Sin embargo, habrá que celebrar una segunda ronda en los Comunes para que se autorice directamente una intervención armada, una vez que se conozca el informe de los inspectores de la ONU, la semana que viene.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |


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