16 de septiembre 2013 - 00:00

La caída de un regulador

La caída de un regulador
La cuestión sobre quién es el regulador de un mercado financiero no es banal. Más allá de las ideas e ideologías, los conocimientos y la experiencia, está la persona. Sea por natura o nurtura, los seres humanos somos distintos y actuamos de distinta manera frente a un mismo hecho. Supongamos por un instante que el máximo regulador de cierto mercado es gay. Si no "salió del closet", podría estar sujeto a presiones y extorsiones, sean desde el propio poder político como de sus subalternos o regulados. Si lo ha hecho -y también si no lo ha hecho- podría sesgar sus decisiones en favor (por simpatía) o en contra (por sobreactuación) de determinadas personas, actividades o empresas. Si bien las preferencias sexuales y otras cuestiones como la religión, simpatías políticas, etc. pertenecen a la intimidad de las personas, en casos gravitantes como el de los máximos responsables de la regulación del mercado deberían ser públicas. Para no ser acusados de discriminación aclaramos que este análisis también vale para los heterosexuales, sobre los cuales existe un cúmulo de estudios evidenciando sus diferencias de comportamiento (Inversiones financieras: An empirical study of gender differences..., Sharma et al., 2013; Inversiones inmobiliarias: the Gender Gap in Real Estate..., Seagraves et al., 2013; Estudios: Leaving boys Behind..., Fortin et al., 2013; Política: Refining the concept of political will..., Doldor et al.; Administración: Che Genere di eImpresi...., Depalo et al., 2013; Filosofía: Gender and Philosophical Intuition, Buckwater et al., 2010; etc.). Posiblemente esto -su personalidad y el tener que rendir cuentas- es lo que llevó ayer a Larry Summers a "abdicar" de su candidatura a la Fed en favor de Janet Yellen. El Dow trepó el viernes el 0,49%, a 15.376,06 puntos, con lo que gana el 3,04% en la semana.

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