A pesar de la gran cosecha norteamericana la demanda sigue muy activa. Ahora el foco se traslada a Sudamérica.
supercampaña. La producción de la oleaginosa en los Estados Unidos podría ser superior en alrededor de tres millones de toneladas de lo estimado. Es una cosecha récord para el país del norte.
Veníamos de semanas con muy buen desempeño del mercado, pero en estos últimos días se produjo una corrección bajista. Estamos en las vísperas del reporte mensual del USDA y los analistas creen que podríamos ver un aumento en la producción esperada para EE.UU., lo que generó el posicionamiento de los especuladores, que habían estado empujando el mercado al alza.
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Con la campaña norteamericana prácticamente terminando, y ya más de un mes de discutir el tamaño de la misma, estos ajustes podrían ir ya perfilándose como los definitivos. De acuerdo con las expectativas previas podríamos encontrarnos con unos 3 millones de toneladas adicionales de soja y unos 4 millones de toneladas de maíz.
De todas formas, la demanda sigue muy firme. Tanto los embarques norteamericanos como los nuevos negocios de exportación, así como varios negocios anunciados diariamente tanto por soja como por maíz durante la semana marcan esta realidad.
Por otro lado, el foco sigue pasando de EE.UU. a Sudamérica. En el caso de Brasil, si bien el norte se presenta algo seco y el sur con exceso de agua, lo cierto es que la trilla avanza a buen ritmo, con 41% completado a la semana pasada a nivel nacional, en línea con el promedio histórico pero adelantado respecto del año pasado.
En la Argentina, en tanto, la siembra de soja está en sus etapas iniciales, y si bien las lluvias recientes generaron demoras, estamos muy a tiempo para recuperar el tiempo perdido. En tanto, si bien hay zonas inundadas que podrían tener problemas más complejos, la superficie no sería tan gravitante a nivel global.
En lo que hace a maíz, tanto en Brasil como en la Argentina la siembra de primera ya ha sido concretada con buenas condiciones, y pasamos a un cuarto intermedio hasta la implantación tardía, que en Brasil se producirá tras la trilla de soja, y en la Argentina sobre diciembre.
De todas formas, el momento clave para la determinación de rindes se produciría en la floración de cultivos, que en soja es en diciembre/enero, y para el maíz un mes antes. En este sentido, cualquier atisbo de pronóstico seco podría llevar a compras de fondos que terminarían generando alzas de precio.
Este efecto sería más fuerte en soja, donde los stocks son más ajustados que los del maíz.
En lo que hace al trigo a nivel global se siguen sumando problemas. En esta última semana heladas en el oeste de Australia habrían reducido la producción del estado de Western Australia en un 15%. En tanto, en el este los excesos de lluvia que se vienen dando generaron problemas serios de calidad.
También Brasil tuvo problemas de exceso de lluvias en trigo, lo que tiene a muchos analistas pensando en que el apetito por importaciones desde la Argentina subiría, y por esto el mercado se había calentado. Sin embargo ya está entrando la cosecha nueva desde el norte del país y con el correr del tiempo la oferta se generalizará. Los primeros lotes muestran baja calidad, pero buen peso hectolítrico. De todas formas, es muy temprano como para definir tendencias.
Por el lado del mercado local de maíz, el mercado sigue demandado, con exportadores que sostienen una posición neta vendida de 2,5 millones de toneladas que se viene reduciendo, pero todavía es grande.
(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
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