17 de abril 2015 - 00:00

La corrupción reforzó marcha contra Bachelet

Unas 150 mil personas, según los organizadores (40 mil, según la Policía), protestaron ayer en el centro de Santiago.
Unas 150 mil personas, según los organizadores (40 mil, según la Policía), protestaron ayer en el centro de Santiago.
 Santiago - Decenas de miles de estudiantes marcharon ayer en Chile contra la implementación de la reforma educativa impulsada por el Gobierno y los casos de corrupción que estremecen al país.

Con una multitud de pancartas, banderas y al son de los tambores, los estudiantes volvieron a salir a las calles de Santiago y ciudades como Valparaíso y Concepción, pero esta vez no sólo contra la reforma educativa, sino también por la indignación que despiertan los casos de corrupción destapados recientemente en el país.

"Hay que decir basta a la corrupción", dijo Valentina Saavedra, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

En Santiago, varias cuadras de la céntrica Alameda Bernardo O'Higgins fueron copadas por estudiantes. La manifestación convocó a 150.000 manifestantes, según los organizadores, y a 40.000, según la Policía. Al final, grupos violentos iniciaron disturbios.

En enero, después de un año de duro trámite legislativo, la presidenta Michelle Bachelet logró aprobar la primera parte de la reforma educacional, aunque falta definir aspectos clave como la forma en que cumplirá su promesa de instaurar la gratuidad a nivel universitario para el 80% de los estudiantes a partir de 2016, y el modo de mejorar las escuelas públicas.

Sonadas denuncias de corrupción, una de las que involucra a su hijo mayor, Sebastián Dávalos, y su esposa Natalia Compagnon -por una millonaria compra y venta de terrenos-, no le permitieron a Bachelet avanzar con la celeridad que esperaba.

Al caso que involucra al hijo de la mandataria, investigado junto a su esposa por "uso de información privilegiada y tráfico de influencias", se sumaron otros dos que envuelven a influyentes conglomerados económicos, el Grupo Penta -cuyos dueños están en prisión desde hace más de un mes- y Soquimich, una minera controlada por el exyerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou. A ambas firmas se las acusa de fraude fiscal y financiación ilegal de candidatos.

Agencias AFP, DPA y EFE

Dejá tu comentario