La Corte aprobó un juicio penal contra enemigo político de Dilma

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   Brasilia - El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil resolvió ayer por unanimidad abrir un proceso penal contra el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, acusado de corrupción y lavado de dinero en el marco del escándalo de corrupción en Petrobras, informaron medios locales.

El político del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), tercero en la línea jerárquica del país, fue denunciado por la Fiscalía General de haber recibido cinco millones de dólares en sobornos a cambio de facilitar a empresas la obtención de contratos con la petrolera estatal.

La Corte Suprema decidió también ayer la apertura de un proceso penal contra la exdiputada y actual alcaldesa de la ciudad de Rio Bonito, interior de Río de Janeiro, Solange Almeida. Cunha y Almeida, correligionarios en el PMDB y aliados políticos, están denunciados por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.

La denuncia de la Fiscalía se basó principalmente en declaraciones realizadas a la Policía por empresarios presos por participar en los fraudes en Petrobras y que colaboran con las investigaciones. De acuerdo con esas declaraciones, Cunha recibió unos cinco millones de dólares entre 2006 y 2012 por parte del astillero Samsung Heavy Industries a cambio de facilitarle a la empresa la obtención de un contrato con Petrobras vinculado a dos buques de perforación para extracción de crudo. En total, Samsung pagó 40 millones de dólares en sobornos para conseguir ese contrato. El dinero fue depositado en cuentas en el exterior indicadas por el empresario Fernando Soares, conocido como Fernando Baiano, el presunto operador del PMDB en la trama ilegal.

Los sobornos eran distribuidos por el exconsultor de Samsung Júlio Camargo, quien fue el primero en acusar a Cunha de participar en los desmanes. Las coimas se pagaban regular y periódicamente, hasta que en determinado momento, por cuestiones jurídicas, se dejaron de pagar.

Fue cuando entró en escena Almeida, quien en su calidad de diputada, y en acuerdo con Cunha, comenzó a presentar recursos ante la Comisión de Fiscalización y Control de la Cámara baja para que el Tribunal de Cuentas y el Ministerio de Minas y Energía investigaran a Camargo, Samsung y el grupo Mitsui, también involucrado en el negocio de los buques de perforación. Era una manera, según la denuncia, de presionar a Camargo para que Samsung continuara pagando los sobornos. Cunha, según la Fiscalía, fue el mentor "intelectual" de la maniobra.

La votación en la Corte Suprema había comenzado el miércoles y culminó ayer con los votos a favor de la apertura del proceso contra Cunha de los 10 magistrados presentes. Respecto a la alcaldesa, fueron ocho votos a favor y dos en contra. El trámite prosigue ahora con la convocatoria a declarar de testigos de la defensa y la acusación. No hay fecha definida para el juicio en el que se definirá si los procesados serán o no condenados.

En su condición de presidente de la Cámara de Diputados, Cunha aceptó a fines del año pasado iniciar los trámites para un posible juicio con miras a la destitución de Dilma Rousseff, solicitado por la oposición por unas irregularidades en las que el Gobierno habría incurrido para maquillar sus balances fiscales de 2014 y 2015. Ese juicio político llegó a comenzar, pero fue interrumpido por la Corte Suprema debido a algunos "errores de procedimiento". Tras esa decisión, la Cámara de Diputados pidió al tribunal que aclare algunos aspectos de esa decisión, pero la Corte aún no se ha pronunciado, lo cual todavía mantiene paralizado el proceso contra Rousseff.

Agencias AFP, DPA y EFE

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