Momentos antes de iniciarse la ceremonia, un vocero de la delegación de Brasil anunció que 17 de sus 20 representantes se retirarían de sala porque les habían asignado ubicaciones en el fondo del recinto. Lo de las ubicaciones, sin embargo, ocultaba una diferencia más profunda.
Una nota publicada el domingo en el sitio de internet del Parlasur por su titular, el excanciller argentino Jorge Taiana, fue el motivo del mayor enojo de los representantes brasileños, que pretenden que aquél reconsidere sus palabras "irresponsables", informó ayer el sitio web del diario o Globo.
En ella, Taiana definía el juicio político contra Dilma Rousseff como una "situación escandalosa" y la denunciaba como un "golpe parlamentario" a partir de una "utilización forzada de la ley del 'impeachment'".
"Quedamos sorprendidos cuando vimos hoy (por ayer) en el sitio oficial del Parlasur una declaración irresponsable del Presidente en relación al proceso de 'impeachment' que sucede en Brasil. La designación de los lugares (en la ceremonia) fue una consecuencia de lo que dijo Taiana. Fue una represalia para humillar a la delegación brasileña", denunció el diputado Arthur Oliveira Maia, opositor a Rousseff.
El senador brasileño Roberto Requião se quejó afirmando que la próxima vez "nos van a hacer sentar en la cocina". "La fiesta era de ellos, entonces estamos afuera. Esto es un desprecio a la delegación brasileña", señaló según o Globo.
Tabaré Vázquez salió a controlar la situación y anunció que él también se iba a ubicar en el fondo de la sala, cosa que hizo de inmediato, ante el aplauso de los presentes.
Posteriormente, el vicecanciller de Venezuela para América Latina, Alexander Yáñez, elogió el gesto de Vázquez, y expresó que "es un orgullo para América Latina y Uruguay tener un presidente con esa grandeza".
La situación se superó y pudo realizarse el acto en conmemoración de los 25 años de fundación del Mercosur, al que asistieron, además de Vázquez, los cancilleres de Brasil, Mauro Vieira, de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, y de Paraguay, Eladio Loizaga, así como los vicecancilleres de Argentina, Carlos Foradori, y de Venezuela, Alexander Yáñez.
En el acto, que recordó la firma del tratado de Asunción, que tuvo lugar el 26 de marzo de 1991 y fue la piedra fundamental del bloque, los discursos destacaron los logros alcanzados y también autocríticas por el estado del comercio intrarregional y la falta de concreción de acuerdos externos.
La crisis en Brasil estuvo presente en algunas alocuciones, y sugestivamente ausente en otras.
El canciller brasileño Mauro Vieira dijo que el Mercosur se encuentra en las "vísperas de un paso decisivo", en referencia al "acuerdo birregional con la Unión Europea". Los dos bloques esperan intercambiar ofertas de desgravación el próximo 11 de mayo en Bruselas. Sin embargo, evitó referirse a la crisis institucional en su país.
El uruguayo Nin Novoa indicó que "el Mercosur debe ser garante del respeto a las instituciones democráticas" de los países que lo integran. "Confiamos que se seguirá el camino adecuado por el bien del Brasil y por el bien del Mercosur", expresó.
Uruguay había promovido una declaración conjunta de apoyo a Rousseff en la Unasur, una asociación política más extendida que el Mercosur, pero fracasó en su intento de conciliar apoyos.
En tanto, el canciller paraguayo volvió a reiterar la postura de Asunción de "no intervención en otros Estados".
| Agencias DPA y AFP, y Ámbito Financiero |
