Para el gurú financiero John Mauldin, ‘‘en un año reaparecerán los problemas’’. Criticó a Obama.
John Mauldin, reconocido especialista en finanzas, cuyo newsletter, «Thoughts from the frontline», algo así como «Pensamientos desde la frontera» es leído por más de un millón de personas en todo el mundo, dijo que «todavía no hemos superado la crisis porque los problemas volverán a aparecer en más o menos un año».
Mauldin, reconocido como uno de los que adelantó el colapso del sistema financiero el año pasado, realizó estas declaraciones durante su exposición «Thoughts on the continuing crisis», organizada por CFA Institute en el hotel Alvear.
En un tono ameno y distendido, el experto en inversiones presentó ante unos 200 ejecutivos argentinos, un panorama poco alentador de la economía norteamericana. Aseguró que EE.UU. está frente «a un escenario de deflación», favorecido por el alto nivel de desempleo y la delicada situación de los sectores hipotecario y crediticio. Además, criticó la política económica del presidente Barack Obama, y pronosticó que estallará una nueva crisis «cuando el Gobierno tenga que aumentar los impuestos de golpe» para hacer frente al creciente déficit.
A continuación, las frases más destacadas de su discurso:
La «recuperación» que se está dando en EE.UU. no se siente como tal por la alta desocupación que estamos teniendo, entre muchos otros problemas. Lo que vemos es una «recuperación estadística».
La principal duda que tienen los inversores es si habrá inflación o deflación en los EE.UU. Yo creo que estamos ante un escenario de deflación, consecuencia del desempleo y subempleo.
Hace unos años, menos de 1 cada 16 norteamericanos estaba sin trabajo o subempleado, mientras que actualmente la cantidad de personas que están en esa situación se triplicó. De esta manera, disminuyó notablemente la cantidad de contribuyentes, al mismo tiempo que aumentó el número de individuos que cobran un seguro de desempleo, lo que disparó el déficit.
La «destrucción masiva de la riqueza», con el colapso del sistema financiero y de viviendas, es otro elemento de la deflación. Además, la contracción del mercado crediticio, con los consumidores pagando sus deudas y los bancos restringiendo sus préstamos, también favorece una caída en los precios.
Los bancos están comprando deuda soberana para limpiar sus balances, mientras que los créditos a las pequeñas empresas son escasos. Ese es un gran problema porque estas compañías constituyen el 85% del mercado estadounidense y son el futuro del empleo.
Lo que diferencia a esta crisis de las demás en EE.UU, es el cambio en la mentalidad del consumidor. Esta «nueva frugalidad» se da como consecuencia de la terrible experiencia que la caída en los precios de las viviendas y acciones significó para los norteamericanos.
Probablemente la recuperación sea en forma de W con un lento crecimiento debido a la suba de las tasas de interés hipotecario. Creo que el sector de viviendas no tocará fondo sino hasta 2011.
La velocidad en que el dinero atraviesa el sistema financiero aumenta durante una recesión. Si se disminuye ese ritmo se puede aumentar la inyección de liquidez sin que suban los precios. Pero si esto no se maneja adecuadamente, puede llevar a una hiperinflación. Es un equilibrio delicado.
La Reserva Federal (Fed) hará lo imposible para controlar la inflación, pero no va a monetarizar la deuda más que lo que ya acordó. Si necesita «imprimir dinero» para combatir la deflación puede comprar hipotecas o cualquier otro tipo de deuda privada, que se liquidan automáticamente.
En los últimos 20 años, los republicanos descontrolaron el gasto a expensas del superávit, al mismo tiempo que recortaron los impuestos. Ésas fueron muy malas decisiones.
Sin el plan de estímulo, el PBI del segundo cuatrimestre hubiese sido del -6% y estaríamos viendo resultados negativos hacia fines de año. Pero la pregunta es: ¿qué va pasar cuando se acabe? El gasto gubernamental no es efectivo en el largo plazo porque de por sí, no produce nada.
La próxima crisis va a estallar cuando el Gobierno tenga que aumentar los impuestos de golpe, que con una tasa de desempleo del 11%, va a provocar otra recesión.
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