La crisis no perdona: el lujo también cotiza en baja

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El mercado de lujo no pudo evitar el impacto que la crisis internacional ya provocó en otros sectores de la economía. Ayer se conoció que las ganancias del grupo francés LVMH, dueños de Louis Vuitton, entre otras empresas de alta gama, se estancaron en 2008 mientras que las ventas progresaron sólo un 4%, la mitad que el año anterior.
Las acciones del grupo, también dueño de los champanes Ruinart y Moet, cayeron en sólo 5 meses casi el 60%. Mientras en setiembre se ubicaban en u$s 75,5, hoy apenas alcanzan los u$s 45.
El presidente de LVMH, Bernard Arnault, dijo que la crisis económica obligará a imponer «un gran rigor en la gestión, en el conjunto de las actividades» y señaló que se centrará en las más rentables y en su estrategia de crecimiento interno.
Pero ésta no es la única empresa de lujo que se encuentra en problemas. La crisis afectó en gran medida a consumidores de alto poder adquisitivo que perdieron fortunas en las Bolsas de todo el mundo y por lo tanto, la recesión llegó también a la 5ª Avenida de Nueva York y a la Avenue Montaigne, de París.
Entre las firmas premium más afectadas se encuentra Bulgari, la tercera mayor joyería del mundo, que informó la semana pasada una caída del 10% en sus ingresos del cuarto trimestre del año. De cerca la sigue la Cie. Financiere Richemont, fabricante de los relojes Vacheron Constantine y Cartier, que reconoció que en el tercer trimestre del año pasado, las ventas bajaron un 7,2%. También Hermes, el segundo grupo de marcas de lujo del mundo, mantendría sin aumento en estos meses las ventas con respecto al trimestre anterior.
Analistas de Standard &
Poors aseguraron que «las ventas de artículos de lujo tendrán en los próximos dos años una caída marginal. Creemos que en el excepcional crecimiento que se registró entre 2005 y 2007 en la demanda hubo un importante número de consumidores aspiracionales de lujo. Hoy, las compras de esas personas van en caída. Esto se sentirá».
Récord
Los números anunciados ayer por LVMH igualmente suponen un récord para la empresa, que en los últimos ejercicios ha registrado siempre máximos.
La progresión de las ventas del grupo se produjo en todas sus actividades menos en la de vinos y licores, que se redujo un 3%, hasta los 3.126 millones de euros. La moda y la marroquinería, su principal actividad, facturaron 6.010 millones de euros, un 10% más que en 2007, y su resultado operativo se situó en los 1.927 millones de euros, unas cifras que tienen mucho que ver con el buen comportamiento de la marca Louis Vuitton, según indicó.

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