Expresó así la visión del ala más dura de la Curia en la materia, la que contradice los lineamientos esbozados recientemente por el papa Francisco, quien, sin necesariamente ir contra dogmas doctrinarios, busca nuevos caminos para contener en la Iglesia a las personas divorciadas y vueltas a casar. El virtual contrapunto expresa la tensión y resistencia de los sectores más conservadores de la Santa Sede ante el estilo del papa argentino, que busca denodadamente un acercamiento a los fieles. Francisco dijo el mes pasado a la publicación jesuita Civiltá Cattolica que urge "acompañar con misericordia" a divorciados, homosexuales y mujeres que hayan abortado, y explicó que tratar esos temas exige ponerlos "en un contexto" y no a partir "doctrinas a imponer con insistencia".
"Es necesario siempre considerar a la persona. Aquí entramos en el misterio del hombre. En la vida, Dios acompaña a las personas y nosotros debemos acompañarlas a partir de su condición. Es necesario acompañar con misericordia", dijo entonces el papa Jorge Bergoglio.
En cambio, Mueller estimó que "la mentalidad contemporánea se pone más bien en contraste con la comprensión cristiana del matrimonio, especialmente respecto de su indisolubilidad y de la apertura a la vida".
"Puesto que muchos cristianos se ven influidos por este contexto cultural, los matrimonios probablemente son inválidos más a menudo que en el pasado, porque se carece de la voluntad de casarse según el sentido de la doctrina matrimonial católica y también es muy reducida la pertenencia a un contexto vital de fe", agregó en el artículo "La fuerza de la gracia. Indisolubilidad del matrimonio y debate sobre los divorciados vueltos a casar y los sacramentos".
"Por lo tanto, una verificación de la validez del matrimonio es importante y puede llevar a una solución de los problemas", observó Mueller en su artículo para L'Osservatore Romano.
El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sin embargo, no mostró una apertura sobre el suministro de los sacramentos a las personas en esta situación.
"Allí donde no es posible hallar una nulidad del matrimonio, es posible la absolución y la comunión eucarística si se sigue la aprobada tesis eclesial que establece vivir juntos 'como amigos, como hermano y hermana'", reiteró Mueller.
Mueller se refirió también a la tendencia a favor de suministrar los sacramentos a los divorciados que invoca "la misericordia", pero dijo que se trata de "un falso llamado" con el cual "se corre el riesgo de la banalización de la imagen misma de Dios, según la cual Dios no podría hacer más que perdonar".
| Agencia ANSA y Ámbito Financiero |


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