3 de octubre 2011 - 00:00

La detención de Sobrero unifica a los sindicatos

El opositor Sobrero fue detenido el viernes y será indagado hoy.
El opositor Sobrero fue detenido el viernes y será indagado hoy.
Algunos por afinidad, otros por convicción, la mayoría por temor. La detención del ferroviario Rubén «Pollo» Sobrero logró lo imposible: aunar todo el arco sindical en su apoyo. Un respaldo que abarca desde los núcleos más cercanos al dirigente opositor de la Unión Ferroviaria (UF), como partidos de izquierda y organizaciones de derechos humanos, hasta la conducción de la CGT y de las dos fracciones en que está dividida la CTA. Esta tarde habrá una marcha que promete ser masiva desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo.

Sobrero, referente de la opositora lista Bordó de la UF, fue detenido el viernes junto con otras cuatro personas por su presunta vinculación con la quema de vagones del ferrocarril Sarmiento producida en mayo pasado. La aprehensión fue ordenada por el juez federal de San Martín Juan Manuel Yalj, que prevé indagar hoy a los sospechosos.

Desde las 8, los ferroviarios alineados con Sobrero protestarán frente a los tribunales de San Martín. Si bien el sector no convocó a un paro, se cree que puede haber demoras en el servicio de la exlínea Sarmiento por el trabajo a reglamento de los empleados.

La protesta más importante tendrá lugar a partir de las 16.30, con una concentración que arrancará en el Congreso para dirigirse a la Plaza de Mayo en demanda de la liberación de Sobrero, el responsable de prensa de su sector gremial, Leonardo Portorreal, y los también dirigentes Rodrigo Peláez y los hermanos Fernando y Guillermo Díaz, todos acusados por integrar una supuesta asociación ilícita y «estrago doloso».

Desde la lista Bordó, que se opone a la Verde que maneja el también detenido José Pedraza -acusado por el asesinato de Mariano Ferreyra- prometieron que la movilización será masiva. Anticiparon que la protesta contará con la presencia de trabajadores de las líneas Sarmiento y Belgrano Norte, así como delegados de base de otros servicios ferroviarios; dirigentes gremiales de las alimentarias Kraft y Pepsico, de la aerolínea LAN y del subterráneo; organismos de derechos humanos, centros de estudiantes y personalidades de la cultura. «La movilización tendrá el apoyo total del activismo sindical antiburocrático», anticipó Flavio Bustillo, de la lista Bordó.

Sin garantías de presencia en la marcha, el resto del arco sindical apuró comunicados de apoyo a Sobrero. El sábado lo hizo la CGT, a través de un texto firmado por el secretario general, Hugo Moyano, y el de Derechos Humanos, Julio Piumato. «En la Argentina, los únicos que van presos son los dirigentes sindicales», señala el documento.

La comunicación de la CGT fue una más de las que Moyano emite por su cuenta, casi sin consultar a sus colegas de la central obrera. Pero a diferencia de otras oportunidades, en las que los dirigentes que recelan de su conducción dan a conocer sus reparos, en este caso ninguno lo hizo públicamente.

Semejante concesión tiene como explicación un temor común: buena parte de los dirigentes del consejo directivo de la CGT tiene algún tema pendiente con la Justicia en forma personal o por sus colaboradores más próximos. Esa nómina está encabezada por Pedraza, encarcelado desde hace varios meses y camino al juicio oral.

El propio Moyano se queja en la intimidad de lo que entiende como una suerte de acoso judicial por parte de magistrados como Norberto Oyarbide y Claudio Bonadío, que analizan maniobras de la obra social del sindicato de camioneros. También, por un exhorto de la Justicia suiza que pidió informes sobre presuntos vínculos de Moyano con la empresa de recolección de residuos Covelia.

La misma lista de dirigentes en problemas la integran Gerónimo «Momo» Venegas (rurales), acusado por el juez federal Norberto Oyarbide en la causa por la mafia de los medicamentos; Gerardo Martínez (albañiles de UOCRA), señalado como presunto agente civil de inteligencia durante la dictadura; el apresado Juan José Zanola (bancarios), en la misma causa de los remedios, y Andrés Rodríguez, de los estatales de UPCN, que tiene a su segundo en el sindicato, Hugo Quintana, bajo la lupa judicial por un intento irregular de sacar dólares de la Argentina.

Las dos fracciones en que está dividida la CTA también emitieron comunicados de respaldo a Sobrero. La línea de Hugo Yasky reclamó la excarcelación del ferroviario y destacó que a Sobrero «lo asiste un derecho constitucional y el principio de presunción de inocencia», en un texto firmado por el telefónico Claudio Marín (FOETRA). Desde el sector de Pablo Micheli, en tanto, se demandó al Gobierno el fin de la «criminalización y represión del conflicto social» y mencionó en esa línea los asesinatos en Jujuy y Formosa, por reclamos de vivienda y tierras, respectivamente, y en el desalojo violento del Parque Indoamericano, en diciembre último.

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