27 de enero 2012 - 00:00

La diplomacia, sorprendida, ayer se mantuvo en silencio

El nombramiento de Alicia Castro como nueva embajadora ante Gran Bretaña sacó de órbita ayer a buena parte del cuerpo diplomático argentino (y algún que otro embajador político también), ante el desconocimiento de los fundamentos que tuvo en cuenta Cristina de Kirchner para esa decisión.

Aunque siempre en medios silencios, como corresponde a esa rama de la administración pública, hubo algunas consideraciones destempladas sobre el nombramiento de Castro: «En Venezuela se podía justificar por su amistad con Hugo Chávez, pero en Londres no vemos aún el perfil», le dijo a este diario un exembajador.

El nombramiento se da en un momento más que complicado en la relación: Cristina de Kirchner anunció en el brindis de fin de año que tuvo con periodistas en la Casa Rosada que impulsaría el nombramiento de un embajador en Londres, después de más de cuatro años de acefalía, donde la sede fue manejada por el encargado de negocios.

Tras de esa revelación, la Presidente se internó para operarse con un licencia que la apartó de la Rosada por más de 20 días. Fue en medio de ese lapso en que David Cameron utilizó ante la Cámara de los Comunes una crítica contra la Argentina por la situación con Malvinas, que luego repitieron otros funcionarios británicos con interpretaciones, sobre la peligrosidad del momento, que llegaron a lo reidero.

En ese marco no se entiende aún si el nombramiento de Castro está destinado a cubrir tiempos de paz o de guerra, como bromeaba ayer otro diplomático local.

Hay un solo punto que es innegable: el país que recibe a un embajador lo analiza en primer lugar por el espacio político-económico que ocupa en su tierra de origen. Ésta es la clave para interpretar el mensaje que se está enviando con ese nombramiento. Alicia Castro aparece hoy abandonando uno de los destinos más conflictivos para el resto del mundo, como es Caracas, pero no para la Argentina. En ese marco, las explicaciones en Londres se hacían más complicadas.

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