28 de junio 2017 - 00:00

La división de los republicanos complica a Trump y retrasa la derogación del “Obamacare”

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, retiró la propuesta porque 17 legisladores del oficialismo no estaban dispuestos a votarla. El plan, defendido por el presidente, dejaría a 22 millones de personas sin cobertura médica.

Volver a empezar. El líder republicano Mitch McConnell anunció ayer que seguirá negociando con los senadores rebeldes.
Volver a empezar. El líder republicano Mitch McConnell anunció ayer que seguirá negociando con los senadores rebeldes.
Washington - Los republicanos en el Senado de Estados Unidos se vieron obligados ayer a retrasar la polémica ley que reemplazará la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama como consecuencia de sus divisiones internas.

El líder de la mayoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, tuvo que retrasar la fecha de inicio del debate legislativo para la aprobación de una ley que reemplace el llamado "Obamacare" hasta después del festivo del 4 de julio, Día de la Independencia.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ganó las elecciones con la promesa de revocar y reemplazar el plan sanitario ratificado en 2010 por Obama.

McConnell aseguró, en una conferencia de prensa, que queda todavía mucha negociación por delante para lograr que una mayoría de senadores republicanos "se sientan cómodos" con la reforma, y aseguró que no espera la participación de los demócratas porque "no están interesados".

Asimismo, aseguró que Trump está "muy involucrado" en las negociaciones para que los conservadores consigan finalmente un acuerdo que permita la aprobación de la nueva ley sanitaria.

Una fuente del Senado aseguró ayer a la cadena CNN que la posibilidad de aprobar una reforma sanitaria, que debe ser consensuada con la Cámara de Representantes y cuenta con apoyos exclusivamente republicanos, "está pendiente de un hilo".

El principal escollo llegó el lunes, cuando la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO), un organismo independiente dentro del Legislativo, dijo que 22 millones de personas perderán su cobertura médica antes de 2026.

La senadora republicana Susan Collins fue una de las primeras en salirse de la disciplina de su partido y aseguró que deben trabajar con los demócratas porque los datos del CBO muestran que el proyecto de ley no "arreglará" el sistema sanitario estadounidense.

McConnell, que esperaba poder empezar a debatir el proyecto esta semana, deberá ahora esforzarse por conseguir apoyos a la propuesta, que ahora se limitan a unos 35 de los 52 escaños conservadores.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, uno de los cerebros detrás del proyecto de ley, restó importancia a la caída estimada del número de asegurados, que gracias al "Obamacare" alcanza, por primera vez en la historia, a casi el 90% de los ciudadanos.

"Lo que el CBO está diciendo básicamente es que si no vas a forzar a la gente a comprar (seguro) Obamacare, si no les vas a forzar a comprar algo que no quieren, entonces no lo comprarán", aseguró Ryan en entrevista con Fox News.

El proyecto de ley del Senado, que Trump quiere llegue a su escritorio para ratificarlo lo antes posible, elimina fondos al Medicaid (seguro médico a los más pobres), permite negar coberturas por afecciones preexistentes y penaliza a aquellos sin seguros negándoles 6 meses de cobertura una vez que vuelvan a obtener cobertura médica.

Agencias EFE, AFP y DPA