Washington - Donald Trump decidió finalmente no trasladar la embajada en Israel a Jerusalén y mantenerla en Tel Aviv, con lo que incumplió una de sus principales promesas electorales, decepcionó a Benjamín Netanyahu y les permitió recuperar el aliento a los palestinos.
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"Nadie debería considerar este paso en ningún modo como una retirada en el fuerte apoyo del Presidente a Israel. Como ha insistido de manera repetida sobre el traslado de la embajada, la cuestión no es si ese movimiento sucederá, sino cuándo", señaló la Casa Blanca a través de un comunicado.
Estados Unidos mantiene su embajada en Tel Aviv pese a que una ley de 1995 ordenó el traslado a Jerusalén. Hasta ahora, todos los presidentes estadounidenses postergaron la decisión alegando que podría dañar la seguridad nacional y fueron alargando el plazo cada seis meses. Ayer Trump firmó la habitual prórroga.
"El Presidente tomó esta decisión para maximizar las oportunidades de negociar con éxito un acuerdo entre Israel y Palestina", agregó la nota presidencial.
Trump realizó la pasada semana su primera visita a Israel y la Autoridad Palestina, donde aseguró que hay una "oportunidad excepcional" para alcanzar la paz.
El mandatario también se comprometió con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente de la AP, Mahmud Abás, a apoyar la vuelta a la mesa de negociaciones. Con todo, no mencionó el objetivo, hasta ahora habitual en la diplomacia estadounidense, de alcanzar una solución de "dos Estados".
Netanyahu aseguró que su Gobierno "está decepcionado" por la decisión de Trump. "La posición consistente de Israel es que la embajada estadounidense, como las embajadas de todos los países con los que tenemos relaciones diplomáticas, debe estar en Jerusalén, nuestra capital eterna", dijo en una nota oficial.
No hay ningún país que tenga su legación en Jerusalén, que tampoco es reconocida como capital israelí por la comunidad internacional, que rechaza la ocupación de la parte palestina de la ciudad (que data de 1967) y su posterior anexión en 1980.
En opinión de Netanyahu, el hecho de que las embajadas estén fuera de Jerusalén "aleja la paz ayudando a mantener viva la fantasía palestina de que el pueblo judío y el Estado judío no tienen conexión con Jerusalén".
En tanto, los palestinos dieron la bienvenida al gesto de la Casa Blanca. El portavoz del presidente Abás, Nabil Abu Rudeineh, aseguró que la prórroga es "positiva e importante, y dará impulso a las oportunidades para conseguir la paz".
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