La envidia de Solá

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Felipe Solá volvió a coquetear ayer con el oficialismo en la sesión de homenaje a Néstor Kirchner en Diputados, tal como lo había hecho el día de los funerales del ex presidente al anunciar, sembrando incógnitas, la necesidad de replantear estrategias ante la demostración popular. El ex gobernador bonaerense, alejado del kirchnerismo hasta ahora sin regreso posible, destacó ayer que Kirchner «argentinizó la economía e hizo volver a muchos políticos a la política». Además le reconoció al santacruceño el haber traído al país «el progresismo», lo que hizo fruncir ceños en el recinto opositor. «Que descanse en paz nuestro compañero Kirchner; más allá de todo, muchos lo vamos a admirar siempre», dijo Solá.

Por si no alcanzaba tanta emotividad, acompañada por la actitud de Francisco de Narváez de saludar a todo el bloque oficialista, Solá se despidió: «Queremos abrazar a los que están llenos de dolor, porque personalmente sentí dolor. Cuando se conmueve la gente entrañablemente me interesa, me seduce, me atrae, envidio ese sentimiento». Ni siquiera algunos kirchneristas se animaron a tanto.

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