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“La estrella mochilera” se afianza entre los más chicos
Rosana Sardi y Eduardo Vázquez en el espectáculo «La estrella mochilera en concierto».
Rosana Sardi y Eduardo Vázquez, los integrantes de «La estrella mochilera», llegaron al público infantil desde la música. Justamente allí hicieron su formación más sólida, ambos como guitarristas, discípulos de Chelita Pomponio en el Conservatorio Nacional, aunque también estudiaron piano, composición, armonía, etc. Al mismo tiempo, ambos ejercen desde hace años la docencia, tanto en clases particulares para músicos como en el campo de la educación primaria y secundaria. De modo que llegan a los discos y los espectáculos para niños con un bagaje que les permite trabajar con la dignidad que no siempre se les otorga a los más pequeños.
Este nuevo espectáculo está sostenido sobre «Tu propia canción», el álbum número ocho del dúo. Y con él siguen mostrando esa misma línea de respeto que los ha instalado en el territorio de los espectáculos par niños. Trabajan a partir de composiciones escritas por ellos mismos, especialmente por Rosana, sobre géneros variados: el folklore, el pop, el rock, etc.
El punto central está en esas canciones que, aunque pegadizas y cómodas para los oídos infantiles, no son tan conocidas puesto que lo suyo no pasa por los grandes medios de comunicación. «Políticamente correctas» en su actitud educativa y de entretenimiento hacia los chicos, estas historias de lombrices, trenes, osos, termitas o chanchos son especialmente aptas para los más chiquitos. Las voces de ambos se complementan muy bien y, gracias a su buena formación, la afinación es siempre impecable, otro rubro muchas veces flojo en las propuestas para niños.
Y la mayor crítica puede hacerse quizá al exceso de sonido digitalizado en el acompañamiento, que en el vivo aparece en los parlantes desde una pista grabada. El disco contó con la participación de Julia Zenko en «Un mágico cuéntico», un muy buen tema que juega con palabras y neologismos esdrújulos. En el vivo, la puesta teatral es sencilla: apenas un vestuario colorido, algunos muñecotes que ilustran las canciones -»La estrella», «El oso Lorenzo», «El conejo Bombón»- y un par de actrices/bailarinas completan un espectáculo sostenido fundamentalmente en lo que suena.


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