La infanta defendió su inocencia en un histórico proceso

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  Palma de Mallorca - La infanta Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, proclamó ayer su inocencia y la de su marido, Iñaki Urdangarin, al declarar en el juicio por corrupción que marcó un hito histórico en España por implicar a la monarquía.

Hecho sin precedentes para un miembro de la familia real, la infanta se sentó en el banquillo en un caso de corrupción que dañó gravemente la imagen de la monarquía española.

Urdangarin, exmedallista olímpico de balonmano de 48 años, es sospechoso de haber malversado, junto a su socio Diego Torres, 6 millones de euros de dinero público mediante el Instituto Nóos, entidad sin fines de lucro que presidió de 2003 a 2006.

Durante años, el juez instructor intentó demostrar que Cristina conocía y participaba en los negocios de su marido. Sin embargo, la férrea oposición de la fiscalía impidió que la imputara por tráfico de influencias y blanqueo.

Aun así está acusada como "cooperadora necesaria" en dos delitos fiscales: la pareja dedujo gastos personales -viajes familiares, fiestas de cumpleaños, regalos o clases de baile- como facturas profesionales por cientos de miles de euros.

Cristina de Borbón, de 50 años, segunda hija de Juan Carlos I y sexta en la sucesión al trono de España, enfrenta una petición de ocho años de cárcel.

En una sala presidida por el retrato de su hermano Felipe VI, se negó a contestar a las preguntas de la acusación y respondió sólo a su abogado.

"Mi marido, tomaba él las decisiones", dijo durante la escasa media hora de su declaración, reafirmando el argumento desplegado desde el principio por su defensa: que ella desconocía los negocios de su esposo, a quien amaba profundamente y en quien tenía una confianza ciega.

"No participé en la administración ni la gestión de la sociedad Aizoon", afirmó en referencia a la empresa pantalla, propiedad del matrimonio, mediante la cual se habría desviado el dinero malversado. "Confío plenamente en él y estoy segura de su inocencia y de que en todo momento ha estado asesorado y bien asesorado", agregó.

La infanta Cristina fue la última en declarar de los 17 acusados en este caso, que desde hace un mes fueron desgranando los negocios del cuñado de Felipe VI con políticos conservadores deseosos de mantener buenas relaciones con alguien próximo a la Corona.

Alguno de los "arrepentidos" dispuestos a contarlo todo a cambio de una reducción de pena reconoció haber concedido contratos millonarios a Urdangarin simplemente por ser miembro de la familia real. Otros admitieron haber justificado gastos con facturas falsas o contratado a trabajadores ficticios para la empresa de Cristina y su esposo.

El proceso, que se reanudará el martes con el inicio de declaraciones de los testigos, debe prologarse hasta junio.

Agencias AFP, DPA, ANSA y Reuters

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