24 de octubre 2014 - 00:33

La inseguridad dominó último día de campaña

 Montevideo (enviada especial) - Los principales candidatos a la presidencia uruguaya realizaron anoche sus actos de cierre de campaña, al término de una jornada en la que los militantes coparon las calles de Montevideo para seducir al 10% de indecisos que, coinciden los analistas, serán el factor clave para inclinar la balanza electoral.

Desde temprano, autos con carteles recorrieron las avenidas reproduciendo a todo volumen los spots partidarios. Una tarea especialmente ardua para los militantes del Partido Nacional (PN, Blanco), en su mayoría jóvenes, en una ciudad abanderada de rojo, azul y blanco, los colores del Frente Amplio (FA) y donde se concentra el mayor electorado: 1.044.505 de votantes habilitados. No es casualidad, el candidato oficialista fue intendente de Montevideo.

El expresidente Tabaré Vázquez convocaba al cierre de esta edición a una multitud en la Rambla y Artigas, mientras que el opositor Luis Lacalle Pou optó por cerrar su campaña en el interior, donde su partido es más fuerte. Sus seguidores se concentraron en Las Piedras, departamento de Canelones, por el que es diputado nacional.

Durante la jornada, en las intersecciones de las principales avenidas y en las plazas de esta ciudad se agruparon ciudadanos con gorros partidarios que los protegían del sol agobiante y con remeras que exhibían los números de las diferentes listas. Y los números son muchos: cada aspirante presidencial puede ser apoyado por diferentes listas colectoras para el Congreso.

A diferencia de lo que ocurre normalmente en la Argentina, todos están dispuestos a permitir un diálogo con los militantes. Aceptar un volante implica demorarse unos cuantos minutos, una especie de tertulia al paso.

También hacen su campaña los movimientos ecologistas. La ONG Repapel colocó en los puntos neurálgicos de la ciudad -Plaza Independencia, la explanada de la Municipalidad, la peatonal Sarandí y el acceso a los shopping- urnas gigantes para que las personas reciclen todas las boletas que no usarán.

Como ocurrió toda la semana, la agenda de la campaña se trasladó en las horas previas a la veda al tema de la inseguridad y, en particular, al plebiscito por la baja de la edad de imputabilidad de 18 a 16 años promovido por los tradicionales partidos Nacional y Colorado. Se trata del tema excluyente entre los uruguayos de a pie, que debaten sobre lo que ocurrirá el domingo.

"El Frente le dio una lección a los partidos tradicionales. Hizo mucho en estos años, el país mejoró, eso nadie lo puede negar, pero van a perder por la inseguridad", dice Oscar, quien reconoce que vota a partidos tradicionales y apoyará al "sí a la baja de la edad de imputabilidad.

A esta periodista le sorprendió la avalancha de consejos para evitar la inseguridad que recibió en sus primeras horas en Uruguay, que contrastan con la imagen de tranquilidad que da Montevideo, donde no es común el paisaje de policías en las calles. "No está tan complicado, pusieron cámaras y eso ayuda un montón", asegura un joven, menos alarmista.

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