La Página del Seguro sostuvo con Gabriel Bussola y Mariano Cúneo Libarona el siguiente diálogo:
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La Justicia hace lugar a procesamientos penales por fraude en seguros
Diálogo de la Página del Seguro con Gabriel Bussola, presidente de Libra Seguros, y el abogado Mariano Cúneo Libarona.
Periodista: Gabriel Bussola, entiendo que hace ya un tiempo que han encarado una seria lucha contra el fraude.
Gabriel Bussola: Empezamos hace tiempo con esta lucha que no sólo le hace bien a una compañía, sino a la industria en general y hasta a la economía del país. Y los resultados que estamos teniendo son muy positivos. Realmente profundizamos muchísimo cada detalle, cada situación. Contratamos al estudio de Mariano Cúneo Libarona y esto nos permitió ir a fondo. Hoy ya empezamos a recibir el eco de la Justicia a partir de resoluciones históricas y tenemos ya los dos primeros procesamientos contra asegurados propios; es un paso gigante. Ya no alcanza con que el asegurado desista del reclamo cuando es detectado el fraude, además hay que llevarlo a la Justicia.
P.: ¿Cuánto pesa en lo económico el fraude en seguros?
G.B.: “Hoy estamos hablando de más de 80 mil millones de pesos. Es un daño importantísimo que le genera a una industria que participa en prácticamente el 3% del PBI del país. Debemos participar de un cambio cultural. A veces somos muy laxos en diferentes cuestiones: no se puede pensar que autorrobarse un neumático es un hecho de “viveza criolla”. Es un delito. Y los delitos hay que llevarlos a la Justicia. Además, ¿qué debe pensar el hijo de una persona que se autorroba un neumático? Es algo muy profundo. Por eso me moviliza y nos encanta este desafío: más allá de lo económico, aportar a un cambio cultural que es lo que uno realmente se propone desde el lugar que ocupa, la dirigencia en general, tiene que trabajar en ese norte”
P.: Mariano Cúneo Libarona, ¿los asegurados tienen conciencia del riesgo que corren al incurrir en el fraude?
Mariano Cúneo Libarona: No, no tienen conciencia en la comunidad, ni en los organismos de contralor, ni siquiera los tribunales te diría. Un estudio que encomendó Gabriel sobre la cantidad de siniestros falsos presentados llegó a un 47%. Él lo llama “viveza criolla”, en derecho se llama delito.
P.: ¿En qué cambió la política de Libra frente al fraude?
M.C.L. : Antes todo se iniciaba con el reclamo falso que presentaba el asegurado ante la compañía, denunciando un hecho que era mentira. Ese reclamo llegaba a determinados controles y, cuando lo detectaban, el señor desistía y con eso daban por finalizado y archivado el caso. En materia penal, y esto conseguimos que lo dijeran los tribunales e incluso la Cámara, el delito se consuma con la presentación. El desistimiento posterior no es voluntario de modo que se exima la pena: es porque fue descubierto. En consecuencia, hay delito igual. En las distintas denuncias y querellas que promovimos ante los tribunales presentamos
que el hecho se perfeccionó, el desistimiento es irrelevante y queda en grado de tentativa porque fue descubierto. Eso es delito.
P.: ¿Cuáles son las principales modalidades de fraude?
M.C.L.: En general, son siempre las mismas: un hurto o robo del vehículo que es falso porque sucede en determinado lugar donde hay cámaras y no se advierte, o tiran el auto a la vuelta de la casa y los vecinos te dicen dónde está. El robo de las ruedas de auxilio, simulación de choques, etc. Igual en la maniobra de estafa el ingenio del autor no tiene límites.
P.: ¿Qué tipo de pena le puede corresponder a una persona que es condenada por este tipo de delitos?
M.C.L.: La pena va de los seis meses hasta seis años de prisión. Para que te des una idea, tiene ese margen punitivo. En ese mínimo y máximo el juez elige. Nosotros lo que queremos es, primero, demostrar que el que las hace las paga: alguien quiere estafar a la compañía, nosotros lo denunciamos. Segundo: vamos a llegar hasta las últimas consecuencias. Es decir: sea probation, sea condena en suspenso, sea pena en efectivo. Nosotros vamos a denunciar todo tipo de conductas porque esto daña no solamente a la compañía, sino al mercado y a la sociedad, y no puede quedar en la impunidad. Tenemos que hacer un cambio de conducta social general. Los tribunales de instrucción y las fiscalías son muy efectivas con estos casos. Nosotros tuvimos bastante eco en las denuncias con celeridad. En todas las denuncias describimos la trascendencia que tiene esto, la gravedad que representa en la economía general, algo que los jueces entendieron. Y jurídicamente nos siguieron en cuanto a nuestra calificación de estafa.
P.: ¿Qué cambios ve en la Justicia respecto al fraude?
M.C.L.: Te diría que a partir de que empezaron a salir los primeros fallos, estos fueron publicados en la biblioteca de la Cámara, donde están los fallos que leen los jueces. A partir de ahí, es como que los jueces tomaron conciencia de esta modalidad delictiva y, obviamente, no la permiten, no la toleran y vamos sentando jurisprudencia”. Al generar jurisprudencia, estamos cambiando el destino de un montón de situaciones que al mercado asegurador le costó históricamente cambiar.
P.: ¿Cuántos casos hay en instancia judicial?
M.C.L.: Tenemos más de diez procesamientos y unos cincuenta en condiciones de ser presentados.
P.: Gabriel Bussola, ¿cómo recibe el mercado este camino de combate al fraude?
G.B.: Nosotros defendemos a los actores de buena fe, a aquellas personas que hoy pagan un seguro y la composición técnica de esa cuota está incluyendo el peso del fraude. No estamos intentando ni hacer más lento el pago de un siniestros ni dejar de pagar. Justamente lo que nosotros queremos es defender al actor de buena fe. Con el fraude se benefician pocos y nos perjudicamos muchos.

