La mejor de las enseñanzas

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Si alguna enseñanza deja la renuncia del papa Benedicto XVI -no importa que se sea o no católico- es el valor de la verdadera humildad. Benedicto podría haber seguido siendo el referente moral y religioso de más de 1.200 millones de católicos (aun cuando sólo el 50% o el 25% de ellos fuesen «practicantes», la cifra es inmensa) hasta el día de su muerte y nadie lo hubiera cuestionado seriamente. Pero su conciencia y una verdadera convicción en su misión lo llevaron a retirarse a una vida de oración y clausura, confiando que surgirá alguien más joven y apto que él para encabezar la Iglesia. Cuando vemos a ciertas políticas y políticos haciendo lo imposible para perpetuarse en el poder, la decisión del Papa es un bofetazo a su codicia e inmoralidad. Pero el renunciamiento de Ratzinger es también un ejemplo extremo para quienes participamos del mercado financiero. Ganar dinero es relativamente fácil; lo difícil es conservarlo y no perderlo.

Seamos humildes -no codiciosos- y escuchemos a nuestro corazón y a nuestra mente; cuando ellos nos digan que nuestras fuerzas flaquean, sepamos retirarnos y agradezcámosle a un hombre sencillo habernos dado el mejor de los ejemplos. En pocas horas Barack Obama presentara su «Estado de la Unión», dando un racconto de su gestión y los planes para reencaminar a los EE.UU. en la senda de un claro crecimiento. Si nos atenemos al 0,16% que cedió ayer el Dow (cerró en 13.971,24 puntos), los inversores no parecen esperar demasiadas cosas buenas (según el zodíaco chino, el año de la serpiente es pésimo para la inversión financiera). A pesar de la suba del petróleo, lo peor de la jornada pasó por el sector energético, que es la estrella en lo que va del año, ganando el 8,7%.

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