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La meta: no perder la líneay olvidarse del resultado final
Los Pumas, con equipo confirmado, ya piensan en el duelo del sábado ante los All Blacks en Hamilton. Vuelve el capitán Juan Martín Fernández Lobbe
¿Repetirá? El centro Marcelo Bosch viene de marcar un try en Mendoza.
4.35 (hora argentina). Decir un buen papel no es minimizar ni mucho menos al equipo argentino. Hay una realidad que es insoslayable y es que hoy por hoy los hombres de negro son sin dudas el mejor equipo del mundo mucho más allá de lo que muestra ese número 1 del ranking. Excede eso.
Los kiwis son un equipo que, en todas sus líneas, tienen más y mejor no sólo que Los Pumas, sino que todos los equipos del mundo.
El dominio neozelandés es hoy indiscutible.
Los Pumas estarían cumpliendo un gran papel si consiguen volver a hacerse fuertes en aquello que ha sido su fortaleza histórica (tackle, scrum y juego físico), si consiguen mantenerse concentrados durante todo el partido, enfocados, sin cometer infracciones, jugando con 15 los ochenta minutos y por qué no, intentando atacar cuando haya ocasión de hacerlo.
Sin dudas, la palabra obtención tiene su importancia, como también la tiene la palabra break-down. En estos dos aspectos deberán tener toda la atención centrada los argentinos porque es desde ahí (la recuperación de la pelota) donde los All Blacks consiguen los mayores réditos. Pueden estar en situación desventajosa durante gran parte del partido en varios aspectos, pero nunca serán ineficientes. La pelota que tengan, la harán rendir y eso lo ha sufrido en carne propia Australia (y vaya de qué forma).
Un año atrás, en Wellington, el entrenador en jefe de los All Blacks, Steve Hansen, le daba al mundo una frase que decía: Los Pumas tienen la mejor defensa del mundo. De esto han pasado 365 días y por el lado albiceleste, el presente no es tan así desde ese punto de vista.
Será entonces momento para que los delanteros argentinos (Ayerza, Guiñazú, Figallo; Carizza, Farías; Fernández Lobbe, Matera, Leguizamón) busquen estar más convencidos que nunca de sus fortalezas y conscientes de sus debilidades y además, deberán ser motores anímicos y de juego de un equipo que lo va a requerir a destajo, tanto para no decaer en la lucha defensiva como para mantener la mente fresca en ataque, sin cometer infracciones que hagan perder la posesión.
Los backs argentinos, en tanto (Landajo, Sánchez; Agulla, Fernández, Bosch, Camacho; Juan Martín Hernández) tendrán la difícil tarea de ser firmes en defensa (mucho tiempo) y activos en ataque (cuando se pueda).
La realidad es que, tal como están planteadas las cosas y pensando en el futuro, con que hagan sus cosas bien y no se salgan del plan de juego, Los Pumas habrán ganado, aunque pierdan.


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