29 de mayo 2009 - 00:00

La oposición le apunta a Obama: “Debería dejar de hacer fiestas”

Washington - Cuando se cumplen 100 días desde que entró en acción el paquete de estímulo económico por u$s 787.000 millones del presidente Barack Obama, demócratas y republicanos pintan panoramas completamente distintos sobre cómo está funcionando. En febrero, cuando Obama impulsó el paquete en el Congreso de mayoría demócrata, prometió que el plan salvaría o crearía entre 3 y 4 millones de empleos en aproximadamente dos años. Hasta ahora, el plan ha creado cerca de 150.000 puestos de trabajo, según los demócratas, una cifra relativamente pequeña en una economía que aún destruye cientos de miles de empleos al mes como consecuencia de la recesión.

Aunque la suma mensual de reducción de empleos parece estar contrayéndose, la Asociación Nacional de Economistas de Negocios predijo el miércoles un monto total de pérdida de empleos cercano a los 4,5 millones para 2009, lo que llevaría la tasa de desempleo al 9,8%. Actualmente, la desocupación se encuentra en el 8,9%, 4 puntos porcentuales por encima del nivel registrado al inicio de la recesión en diciembre de 2007.

La principal asesora económica de la Casa Blanca, Christina Romer, dijo a MSNBC que era optimista sobre la mejora de algunos indicadores económicos, y que esto podría significar que «estamos cerca de tocar fondo» en la economía y que el crecimiento podría reaparecer a fines de año. «La regla de oro van a ser las cifras de empleo. Y siendo realistas, no vamos a ver un aumento en el empleo por un tiempo», afirmó Romer.

Los republicanos, que lucharon férreamente para bloquear el plan de estímulo bajo el argumento de que aumentaría enormemente el déficit presupuestario del país, señalaron que el paquete no estaba teniendo el efecto deseado y que miles de millones de dólares se estaban desperdiciando. «La ley de estímulo ha sido un fracaso fiscal y no hay nada que celebrar», indicó John Culberson, representante republicano de Texas. «El presidente Obama debería dejar de hacer fiestas y recolecciones de dinero en Las Vegas y comenzar a discutir la urgente crisis que amenaza nuestra estabilidad económica y fiscal», afirmó. Eric Cantor, representante de Virginia y el segundo republicano en jerarquía en la Cámara de Representantes, cuestionó que proyectos como un parque para patinetas por u$s 550.000 en Rhode Island son una evidencia del dinero de estímulo desperdiciado. «En los 100 días desde que esa ley mal dirigida fue promulgada, bastante más de un millón de estadounidenses perdieron sus empleos», afirmó. «Éstos no son los resultados que los estadounidenses estaban esperando», agregó.

Ethan Siegal, de The Washington Exchange, empresa que evalúa asuntos en el Congreso para inversores institucionales, dijo que el programa de gastos sociales en el paquete de estímulo, aunque no hace mucho para mejorar el panorama laboral, está ayudando a la gente a atravesar el mal momento. «Más que por otras razones, el Gobierno tuvo que hacer el paquete de estímulo por motivos políticos y para ayudar a frenar la caída libre y permitir una estabilización en la economía», afirmó. Pero Peter Morici, economista y profesor en la Universidad de Maryland, consideró que el Gobierno de Obama estaba exagerando los resultados de la medida de estímulo. «Mi impresión es que no ha tenido un verdadero impacto aún. Pero eso no quiere decir que no lo vaya a tener, pero no creo que el efecto vaya a ser muy grande», afirmó.

Agencia Reuters

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